Lunes 15 de abril 2024

La ciencia argentina juega a nivel mundial

Redaccion Avances 04/02/2024 - 09.00.hs

La argentina Celeste Saulo es la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial. El matemático Luis Caffarelli recibió el equivalente al “Nobel” en su especialidad y el biólogo Alberto Kornblihtt fue designado miembro correspondiente de la Academia Brasileña de Ciencias.

 

Silvina Llames y Fernando Tourn *

 

Durante el 2023 el mundo entero reconoció la calidad superlativa de las y los científicos argentinos y de las organizaciones y universidades que los nuclean. Lo hizo otorgándoles premios de destacada relevancia, designándolos al frente de organismos de alcance mundial, o bien incorporándolos a sus equipos directivos o a consejos asesores. Fue un año de reconocimientos como quizá no se veía en mucho tiempo. O tal vez, de nombramientos y premiaciones que esta vez tuvieron la difusión y valoración social que símiles anteriores no lograron.

 

Dos datos no menores que surgen de los seis casos relevados en este artículo: 1) tres de estas seis distinciones fueron para científicos que se formaron y/o desempeñan en universidades públicas del interior argentino y 2) los seis investigadores pertenecen al staff de Conicet.

 

Argentina en la OMM.

 

Desde el 1 de enero, la meteoróloga argentina Celeste Saulo es la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), función para la que fue elegida a mediados de 2023 y que desempeñará hasta el 2027. Con su nombramiento Saulo se convirtió en la primera mujer y primera persona latinoamericana en ser elegida para ocupar este cargo.

 

La relación de la argentina con la Organización que depende de Naciones Unidas comenzó en 2014 cuando fue designada al frente del Servicio Meteorológico Nacional y se intensificó en el 2019, al ser nombrada vicepresidenta de la OMM.

 

Profesora y licenciada en Ciencias Meteorológicas por la Universidad de Buenos Aires, Saulo desarrolló su carrera científica en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). “Tomo este compromiso con un enorme orgullo”, dijo al conocer su nombramiento. “Siento que rompimos un techo de cristal, me siento tal vez una abanderada de una causa que me excede, que es muchísimo más grande que el cargo en sí mismo, y es una manera de mostrar que es posible. Me llega a los 59 años, con mucha energía para concretar acciones, con mucho para dar.”

 

En tiempos en donde el clima muestra un comportamiento cada vez más extremo y los efectos del calentamiento global son más frecuentes y preocupantes, algunos de los principales temas que la OMM tiene en agenda son los sistemas de alerta temprana, la medición de los gases por efecto invernadero y la criosfera, el derretimiento de los glaciares, entre otros.

 

Nobel” de las Matemáticas.

 

En mayo, el matemático Luis Caffarelli recibió el premio Abel, un reconocimiento que otorga la Academia de Ciencias y Letras de Noruega y que es considerado el “Nobel de las Matemáticas”. Fue el primer científico latinoamericano en recibir este premio.

 

La Academia distinguió a Caffarelli por sus estudios sobre ecuaciones diferenciales y por su contribución a “la teoría de la regularidad de las ecuaciones diferenciales parciales no lineales, incluidos los problemas de frontera libre y la ecuación de Monge-Ampère”.

 

Caffarelli tiene 74 años y estudió Matemáticas en la Universidad de Buenos Aires. Se doctoró en 1972 y desde 1997 forma parte de la Universidad de Texas. Desde el 2011 es investigador correspondiente del Conicet.

 

El interior pisa fuerte.

 

Entre junio y julio se conocieron tres distinciones que tuvieron como denominador común el origen de sus destinatarios: científicos que se desempeñan en universidades del interior. En junio, el psicólogo Hugo Klappenbach fue galardonado con el Premio Interamericano Rogelio Díaz Guerrero 2023 de la Sociedad Interamericana de Psicología, la organización de psicología más antigua de América. Fue el primer científico del Conicet en recibir este premio y el segundo psicólogo argentino, ya que en 1999 lo obtuvo el doctor Héctor Fernández Álvarez.

 

El psicólogo es profesor en la Universidad Nacional de San Luis e investigador del CONICET en el Instituto de Ciencias Computacionales, Cognitivas, Psicológicas y Sociales. “Me siento muy orgulloso y honrado por este premio de gran envergadura que se entrega cada dos años desde hace 50 años. Pienso que es algo importante para la Argentina ya que solamente lo había recibido una persona del país”, valoró el profesional.

 

A principios de julio se conoció la designación del bioquímico Diego de Mendoza como miembro de la Organización Europea de Biología Molecular, una institución que congrega a más de 2.000 investigadores e investigadoras y que tiene por objeto reconocer a científicos y científicas que han realizado contribuciones sobresalientes en algún campo de las ciencias de la vida.

 

Doctorado en la Universidad Nacional de Tucumán e investigador del CONICET, de Mendoza desarrolla sus investigaciones en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario. Junto al grupo de investigación que dirige, realizó importantes contribuciones en el campo de la biosíntesis y regulación de la síntesis de lípidos de membrana, los cuales dan información sobre los mecanismos de señalización y adaptación celular.

 

De Mendoza es el sexto científico argentino en ser incorporado como miembro pleno a la entidad europea.

 

Unos días después, el médico veterinario Carlos Lanusse fue reconocido por su destacada trayectoria con el “Lloyd Davis Memorial Award” de la Academia Americana de Farmacología y Toxicología Veterinaria, convirtiéndose en el primer científico latinoamericano en obtener la máxima distinción internacional que otorga la institución.

 

Lanusse es veterinario recibido en la Universidad del Centro de Buenos Aires, y se desempeña como investigador del CONICET en el Centro de Investigación Veterinaria de Tandil.

 

La Academia valoró la trayectoria académica de Lanusse, su aporte a la formación de recursos humanos y su contribución al conocimiento científico a lo largo de su carrera en el campo de la farmacología veterinaria. “Lo más relevante es el reconocimiento de que se puede hacer ciencia y contribuir al desarrollo de la disciplina de la farmacología con la magnitud que ellos consideran que se ha logrado desde el interior de nuestro país”, analizó Lanusse.

 

Academia Brasileña.

 

El 2023 terminó, en cuanto a reconocimientos a la ciencia argentina, con otra excelente noticia: la designación del biólogo Alberto Kornblihtt como miembro correspondiente de la Academia Brasileña de Ciencias en homenaje a su trayectoria y labor científica en el campo de la biología molecular.

 

Investigador del CONICET y jefe de grupo en el Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias, Kornblihtt está al frente de un laboratorio que, entre otros méritos, ha descubierto procesos moleculares que cumplen un rol clave en el “splicing alternativo”, un mecanismo molecular que permite que un mismo gen pueda guardar instrucciones para la fabricación de distintas proteínas. El estudio de este mecanismo abre caminos para comprender muchas enfermedades y explorar nuevas terapias. “Me siento muy honrado por la incorporación a la Academia Brasileña de Ciencias. Reafirma los lazos existentes entre dos países hermanos con comunidades científicas muy desarrolladas que se destacan a nivel mundial”, afirmó Kornblihtt.

 

* El Faro, un programa de ciencia

 

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