Martes 18 de junio 2024

Villa La Tela

Redaccion Avances 19/05/2024 - 15.30.hs

La columna literaria de Caldenia presenta en esta oportunidad el relato de una autora cordobesa. Un cuento que describe una situación que lamentablemente se repite en muchas familias y sociedades del país y el mundo.

 

 

Gisela Colombo *

 

 

Le gustaba ver cómo avanzaba el segundero del reloj de la cocina, que tenía hilos de grasa alrededor. El plástico del reloj se había derretido por el calor de las hornallas, como ella, derretida por su casamiento y el calor de diciembre que no la dejaban dormir.

 

Le probaron el vestido y la corona de flores de tul violeta del tocado. El año anterior se había probado la coronita de los quince en la casa de Eugenia. Mientras ensayaban la entrega de las quince velas. Una a mamá, otra a Luján ¿le tengo que dar una a mi papá que se chupa como en todas las fiestas con el Fernet coqueado o prittyado, y se afloja la corbata enredada en las guirnaldas del cotillón que se cuelga y baila esa canción de mierda “bate que bate que bate el chocolate” con ese movimiento de cadera ridículo?

 

Maldijo el día en que llegó El Cholo, amigo de la infancia de su padre. Marita aparta la mirada del reloj, se saca el tocado, los zapatos blancos de taco alto y las ligas.

 

-Igual, Marita vas a poder terminar el secundario en el pueblo del Cholo, es mejor hija que te vayas, te hacemos un bien. Desde que cerró la fábrica no entra un cospel a esta casa, y con la caja del gobierno no alcanza, ni con la asignación que cobro por tus hermanos… es linda La Pampa hija, hay animales que a vos te gustan, vas a poder andar a caballo-, le decía la madre después que El

 

Cholo le había pedido la hija.

 

El Cholo entró a la pieza a la madrugada, se metió en la cama de Marita y empezó a manosearla.

 

-Salí asqueroso, soltáme-, dijo entre susurros para no despertar a los hermanos.

 

-Callate chiquita, te puedo enseñar muchas cosas.

 

-Salí viejo de mierda, soltame.

 

-Si gritás te fajo, vení...vení… mirá el paquetazo que tengo- le dijo El cholo y le llevó la mano a la bragueta del pantalón. La inmovilizó con los brazos fuertes y las manos ásperas de reboque grueso y la apretó contra su cuerpo.

 

-Cómo me gustan las virgencitas- decía. Marita sentía el aliento a vino igual al de su padre. Tenía ganas de vomitar, pero no podía moverse, no podía gritar. El Cholo con una mano le tapó la boca y le metió la mano en la bombacha.

 

De un golpe seco se abrió la puerta. El padre entró tambaleándose, se tropezó con una silla y puteó.

 

-La concha de la lora que hace esta mierda acá- gritó.

 

El Cholo se levantó enseguida y fue a buscarlo tanteando muebles en la oscuridad.

 

-Negro, negro ¿qué haces ?

 

-Amigazo, vamo a tomar un vino

 

-No Negro, ya estás en pedo

 

-Vamo, vamo es temprano todavía

 

-Con una condición- dijo El Cholo

 

-Decime Cholito

 

- Dame la nena

 

-Y vos que me dás

 

-Te levanto el muerto de Epec y te hago la loza de la otra pieza.

 

Marita lloraba en la cama, sucia, mojada, manchada.

 

El casamiento se arregló en una semana. Marita compró en la ferretería veneno para ratas.

 

Dijo sí acepto mirando al cura como a las agujas del segundero del reloj de la cocina.

 

En la salud y en la enfermedad, repitió, en la enfermedad.

 

Lo que Dios une en el cielo, que no lo desuna el hombre en la tierra.

 

Hasta que la muerte los separe. Sonrió cuando El Cholo comenzó a comer “el plato del Novio” , sonrió cuando lo vio que se contraía y su cara se ponía roja. El padre se acercó ya con la corbata floja a hacerle respiración boca a boca.

 

Hasta que la muerte los separe. El Cholo cayó en el piso, estaba muerto. Ella se acercó, se quitó el tocado de flores de tul violeta, y sonrió.

 

 

Candelaria Jaimez es de Córdoba y nació en 1973. Es especialista en procesos y prácticas artísticas contemporáneas, licenciada en Artes y Gestión Cultural, pintora, escritora y docente.

 

Participó en las antologías Dora Narra. Editorial Caballo Negro y Recovecos (2010), Los Visitantes, Antología de crónicas de viaje - Editorial Caballo Negro (2011) y Espeluznante -Antología de cuentos de terror- Editorial Postales Japonesas (2020). Publicó su primera novela Los nísperos en 2019, la segunda, El trampero, en 2021.

 

Publicó cuentos breves en La voz del interior e integra el colectivo Córdoba Mata desde 2021.

 

 

* Docente y escritora. Compiladora

 

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