La intervención en Venezuela podría afectar a Vaca Muerta
La crisis desatada en Venezuela tras el secuestro de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos amenaza con generar coletazos económicos en Argentina. Aunque en principio no se prevé una baja inmediata del precio del crudo, la intención de Donald Trump de intervenir en la industria petrolera venezolana para incrementar su producción y exportar masivamente podría perjudicar las inversiones en Vaca Muerta.
“Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes de cualquier parte del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la maltrecha infraestructura, la infraestructura petrolera, y empiecen a ganar dinero para el país”, dijo Trump el sábado en la conferencia que brindó a la prensa.
Lo que ocurre es que, producto del bloqueo estadounidense y de malas políticas públicas, y retroalimentado por la crisis, la producción de petróleo en Venezuela declinó enormemente durante el chavismo, pasando de más de 3 millones de barriles diarios en 1998 a poco más de 1 millón en la actualidad, informó El Destape.
Aunque la refinación creció en los últimos cuatro años, a fines de diciembre pasado la empresa estatal PDVSA anunció su intención de comenzar a desactivar cerca de un 15% de su producción por el impacto del bloqueo.
Reservas.
En otras palabras, Venezuela sigue teniendo las mayores reservas mundiales de petróleo (unos 300.000 millones de barriles), y su subexplotación actual lleva a que exista un enorme potencial, que Estados Unidos quiere aprovechar a mediano o largo plazo.
"Hoy, Estados Unidos no tiene la capacidad para reemplazar a China como primer o segundo socio comercial de todos los países de América Latina", por lo que, en cambio, busca aplicar "una política casi de pillaje, es decir, de apropiación de los recursos estratégicos" específicos, lo describe Leandro Morgenfeld, investigador del Conicet.
Precios.
Una de las incógnitas económicas que sobrevuelan hoy es si un súbito incremento en la producción de crudo podría profundizar la tendencia bajista de los precios mundiales, que perjudique a las crecientes exportaciones de Vaca Muerta y, así, al superávit energético que Argentina disfrutó en este último par de años.
Por lo pronto, los expertos descartan que esta baja de precios pueda ocurrir a corto plazo, es decir, a partir de la apertura de los mercados de este lunes. "Creo que en el corto plazo no vamos a tener ningún efecto grande, ya que cualquier cambio que pueda producir Trump en la industria petrolera venezolana no va a ser inmediato. Ese aumento de la producción de petróleo, que sobreabastezca todavía más el mercado, va a llevar un tiempo", consideró Martín Bronstein, investigador de CEEPYS.
Inversiones.
Sin embargo, esto no quiere decir que el impacto no pueda ocurrir a largo plazo. "Si las empresas norteamericanas logran el control de del petróleo de Venezuela, como hicieron buena parte del siglo XX, seguramente sus inversiones van a ir a ese petróleo convencional y menos a Vaca Muerta, que es una reserva estratégica, pero de petróleo no convencional que exige inversiones mayores", advirtió Morgenfeld, en lo que sería "un perjuicio económico para la la voluntad del gobierno de Milei de entregarle ese recurso estratégico a Estados Unidos", agregó.
Para Bronstein, "si se ve que a partir de lo que sucede mañana hay un gran descenso del precio crudo, que yo no creo que haya, podría afectar inversiones en Vaca Muerta", aunque aclaró que "hay que tener en cuenta que la gran mayoría de las empresas que operan en Vaca Muerta son son nacionales, lo que reduce la exposición ante estos cimbronazos geopolíticos internacionales que puede haber".
Por su parte, Juan José Carbajales, titular de la consultora en energía Paspartú, señaló que una eventual sobreoferta hará que el precio del brent descienda incluso a menos de los 60 dólares por barril, llevando Vaca Muerta más cerca del límite de su rentabilidad.
"El presidente de YPF dijo que el shale (petróleo no convencional) de Vaca Muerta es rentable a 45 dólares por barril. De ser cierto, esto nos da dos señales. Una es que (si baja el precio mundial) la producción convencional no va a ser rentable, y la otra es que no va a ser rentable ampliar los volúmenes de inversión" del yacimiento neuquino, alertó a Radio Con Vos.
En ese caso, "llegar a ese 1,5 millones de barriles al día que aspira Argentina ya no va a ser en el corto plazo, sino en 2030 o después. E, indirectamente, los planes de explotación de GNL que estamos viendo también podrían sufrir cierta demora en sus cronogramas", agregó el especialista.
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