Miércoles 30 de noviembre 2022

El placer gastronómico

Redacción 01/10/2022 - 00.17.hs

Santiago Carro y Gustavo Velozo se hicieron cargo de "Ramé", un restaurante que desde hace unas semanas cambió su espíritu, ofrece lo mejor de la comida regional y pone el acento en la mejor atención. Dos emprendedores que saben de cocina y de trabajo en equipo.

 

Comida excelente, un magnífico servicio de atención, decoración agradable, limpieza, una buena atmósfera. El listado de características responde a la pregunta sobre qué debe tener un buen restaurante, un cuestionario que se aplica en cualquier lugar del mundo y que en Santa Rosa tiene en "Ramé" al sitio ideal para contestar a todas esas demandas. Y así lo entienden sus dos nuevos dueños, que en poco tiempo asumieron un desafío que parecía lejos de sus posibilidades pero que ya les brindó una satisfacción que salta a la vista.

 

"Nos hicimos cargo desde el 4 de agosto y nos sorprendió la respuesta de la gente. Para nosotros fue una apuesta muy grande, que no pensábamos que podía darse pero que una vez que nos embarcamos le metimos con todo porque lo que queremos es que el cliente se sienta mimado, que tenga una atención personalizada y que cuando salga de acá lo haga contento. Esa es nuestra meta y el comienzo es muy positivo", describe Gustavo Velozo Viceconte, que tiene solo 28 años pero una carrera ligada a la gastronomía que puede envidiar cualquier veterano de las olllas y sartenes.

 

"Si no me conocen no me van a creer lo que cuento: yo soy de Catriló y a los 11 años me fui a España con mis abuelos, era el preferido de sus 33 nietos. Unos tíos tenían cadenas de restaurantes y yo empecé a trabajar ahí: lavaba y secaba copas y después empecé con el café. Fui aprendiendo mucho hasta que volví a Catriló, trabajé en una parrilla y ahí un matrimonio me propuso ir a Buenos Aires para trabajar en una casa de comida árabe y allá fui. Estuve un tiempo hasta que volví y ya me instalé en Santa Rosa, hace ocho años".

 

En ese camino se cruzó con su hoy socio y amigo, Santiago Carro Kehler (34), un santarroseño que también comenzó a trabajar en gastronomía desde muy chico.

 

"Hace cuatro años nos cruzamos en María Castaña y después en el hotel UNIT, que es donde seguimos los dos trabajando. En mi caso empecé a los 16 años, estudié la carrera gastronómica y fui pasando por un montón de lugares haciendo apertura de cocina. Tuve mi propio local y desde 2018 que estoy en el hotel. Con Gustavo ya veníamos hablando hace tiempo de hacer algo juntos y justo salió una charla con el dueño anterior de Ramé: hicimos varios encuentros y casi sin darnos cuenta en agosto ya estábamos acá", apunta Santiago sobre el proceso que llevó a la compra del fondo de comercio de ese lugar encantador ubicado en pleno centro, en Juan B. Justo 65 (el WhatsApp de reservas y consultas es 2954 478832) y que antes de tener su nombre actual fue 'Pampa Roja'.

 

Concepto.

 

Santiago y Gustavo coinciden en que su búsqueda inicial se basó en generar un clima ideal para el disfrute y que Ramé sea un lugar accesible, sin una etiqueta de "caro" porque su intención es que "se siente tanto el empresario más encumbrado como el trabajador al que le cuesta una salida a comer pero que queda muy satisfecho porque se dio un gusto".

 

"Y una medida que tomamos en ese sentido es publicar la carta de los platos con todos los precios, entonces vos entrás al Instagram y podés saber cuánto vas a gastar, que es algo para nada habitual y que la gente agradece mucho. Además hoy con la situación que vivimos salir a comer es un lujo entonces no podemos atender así nomás o que la gente sienta que no le brindamos lo mejor de nosotros. Buscamos mimarlos de la mejor manera".

 

El restaurante tiene capacidad para 40 cubiertos, realiza dos degustaciones por mes, también organizan eventos sociales y familiares y para el verano ya preparan un patio que será ideal para pasar noches al aire libre. Abren de martes a domingo en horario nocturno y ofrecen una gran variedad de platos con carnes, pastas y pescados.

 

"Tenemos una carta súper variada, que cambió totalmente respecto a la anterior y se basa en productos regionales, nuestro plato recomendado es el 'Tomahawk, que es un corte americano con vegetales asados y que tiene nuestra impronta, ése es el plato emblema pero además hay variedad de cazuelas y tenemos la idea de trabajar con las estaciones del año. Tenemos productos de calidad, somos muy exigentes con los proveedores y creo que eso la gente lo reconoce. Me parece que el boca a boca funciona muy bien y eso es una satisfacción", destaca Gustavo.

 

A casa con tranquilidad.

 

Dentro de esa carta vale destacar que hay una variedad de 16 pastas libre de gluten, sin TACC, además de distintas opciones para entradas y postres y una amplia oferta de vinos.

 

"Otra cosa que nos caracteriza es que nunca el vino o la bebida debe destacarse por sobre la comida, es un 50 y 50, no puede ser la estrella y lo otro no; y acá el cliente la pasa bien, por eso muchas veces se queda hasta la madrugada porque también ofrecemos coctelería", añade Santiago.

 

Y en ese punto los nuevos dueños de Ramé ya pusieron en práctica una modalidad muy valorada: taxis que responden de inmediato para trasladar a los comensales una vez que se retiran del restaurante y no están en auto. De esa manera pueden disfrutar tranquilos de una bebida con alcohol.

 

"Es una manera de responder a una demanda y a una cuestión de poder tomar una bebida con alcohol, disfrutar un buen vino sin preocuparse por manejar bajo esa condición. El fin de semana pasado ya lo tuvimos y funcionó muy bien, estamos armando una movida de marketing tipo 'Vení a Ramé y te llevamos a tu casa'. Lo pusimos a prueba y resultó bárbaro, tenemos dos o tres taxistas que los llamamos y vienen enseguida. La gente lo valora muchísimo".

 

Los socios y amigos se distienden con la charla y dejan al descubierto el entusiasmo por el emprendimiento en conjunto. Gustavo asegura que se llevan "barbaro" trabajando juntos y "con solo una mirada ya sabés lo que el otro está pensando. Eso está muy bueno porque se traduce a lo que hacés todos los días. Cuando nos ofrecieron Ramé nos parecía algo que no estaba a nuestro alcance pero en unas pocas reuniones lo concretamos y hoy el resultado nos deja muy satisfechos".

 

Y no hay dudas de que el listado de exigencias se cumple en cada ítem. Y con el valor agregado del mejor servicio de la mano de Gustavo y Santiago, una garantía de buena gastronomía y de buenos momentos. Lo que un buen restaurante debe tener. Como lo tiene "Ramé" cada noche que abre sus puertas.

 

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