Miércoles 10 de agosto 2022

"Francisca Coffee", esa pausa tan placentera

Redaccion Avances 06/08/2022 - 09.45.hs

Bruno Rovito Escuer encontró en la cafetería un lugar ideal para desarrollar su ímpetu emprendedor. En “Francisca” preparan y sirven las mejores opciones.

 

“Un cortadito y a seguir”, suele ser una frase muy usada por quienes toman esa pequeña pausa en la mañana o en la tarde, un espacio para recargar energía, tomar un breve descanso o calentar un poco el cuerpo en un día de invierno y luego seguir con el trabajo o el estudio. El café es un clásico en cualquier lugar pero en los últimos años esa costumbre se transformó y cambió. Hoy está de moda, es un “boom” que, como ocurre casi siempre, nace en las grandes ciudades y luego se expande hacia los lugares más chicos. Y Santa Rosa es uno de ellos.

 

“Es cierto, hay una explosión de cafeterías, han abierto un montón en el último tiempo y a la gente le gusta el concepto de cafetería de especialidad, hoy ya no es solo un cortado o un capucchino sino que hay una enorme variedad y cada cafetería busca diferenciarse y ofrecer algo nuevo”, comenta Bruno Rovito Escuer que a los 22 años tiene su propio local. Porque “Francisca Coffee” abrió sus puertas en diciembre del año pasado y ya se convirtió en una gran opción a la hora de una buena taza cargada de esa infusión que sale del grano del café.

 

“Hace cuatro años que empecé a trabajar en el campo familiar y la idea de la cafetería empezó a darme vueltas y surgió más fuerte durante la pandemia. Con un amigo nos quedábamos hasta tarde en el campo mirando videos, leyendo, investigando todo sobre las cafeterías. Estuvimos seis o siete meses así, yo ya venía pensando en abrir algo relacionado a la gastronomía pero no me animaba a un bar, un restaurante o algo tan grande, me parecía mucho de golpe porque no tenía conocimiento. Leí y miré mucho sobre inversiones para emprendedores y una de las recomendaciones era empezar con la cafetería”, recordó Bruno.

 

“Vendí cosas que tenía y un día le dije a mi mamá que iba a abrir un local, ella no lo podía creer, me decía que estaba loco, pero alquilé el lugar en agosto del año pasado y de a poco lo fui armando. Todas las noches en el campo era quedarnos investigando y viendo todo lo que podíamos hacer, cada detalle, cada cosa que había que salir a buscar. El 17 de diciembre finalmente abrimos”, recuerda el joven sobre ese espacio ubicado en la calle Moreno 656, bien enfrente a la entrada al club Estudiantes.

 

Baristas.

 

El boom de las cafeterías de especialidad generó que una de las especialidades más buscadas hoy en el mercado laboral gastronómico sea la de barista, una palabra que comenzó a imponerse y que básicamente son los especialistas en el preparado del café. Un agregado a ese conocimiento es el Latte Art, es decir hacer dibujos en el café, algo que ofrece infinitas posibilidades.

 

“El barista de Francisca es Tomás, por ahí yo busco y aporto ideas y él se encarga de producir todo. Tenemos una gran variedad y usualmente presentamos dos nuevos gustos por mes. El último es un capuchino con Baileys y también un café con crema bon o bon. Vamos probando, inventando y viendo porque siempre tratamos de innovar. Gastamos kilos de café y litros de leche probando hasta que sale lo que queremos y por suerte la gente nos respondió muy bien desde el principio y eso es fundamental para ir creciendo con este proyecto”.

 

Y la expansión del proyecto ya está en marcha porque en los próximos meses “Francisca” abrirá su propio patio semicubierto“con sillones, mesas y todo el servicio de cafetería. Está muy de moda ese concepto. En Buenos Aires fuimos a recorrer cafeterías, a buscar productos y son todas así, algunas que son al paso, ni siquiera tienen sillas y mesas. Acá no estamos acostumbrados a eso, a la gente le gusta venir y sentarse un rato aunque por la zona en la que estamos vienen muchos profesionales que tienen sus estudios cerca o también médicos. Toman un café o se lo llevan y siguen. Lo mismo con padres o madres que esperan a sus hijos que salgan del club”, señala Bruno.

 

Producto natural.

 

La cafetería abre de lunes a viernes de 8 a 13 y de 16.30 a 20.30 y con horarios similares los sábados. Cuando llegan las temperaturas esa rutina se modifica pero en ese cálido espacio también se consiguen productos de la panadería Los Rodríguez, alfajores de sarraceno, tortas, postres además de preparar gran variedad de sándwiches “y unos nuevos que son redonditos con palta, rúcula, queso y que tienen gran demanda”.

 

El boom cafetero tiene distintas aristas. Como se trata de un producto natural que proviene de la tierra, el café refleja tendencias que atraviesan a toda la industria alimenticia, como la búsqueda de lo saludable y el interés en la historia de los productores, entre otras. Hoy son notables los cambios en los hábitos de consumo en general, en los que se privilegian los productos más sanos, menos intervenidos, y por eso hay una demanda mucho mayor de calidad y autenticidad.

 

En ese sentido, Bruno está a la búsqueda de mayores conocimientos y experiencias. “El mes que viene voy a viajar a Colombia para especializarme y buscar mucha información sobre el café. Cuando arranco con algo voy a fondo y la cafetería me gusta mucho, estoy todo el día pendiente de cosas que puedo hacer para mejorar”.

 

Bruno también aporta otro componente al auge de la cafetería y es que se trata de una alternativa económica, justamente en tiempos donde hay que ajustar los castigados bolsillos de la población en general.

 

“Si lo comparás con salir a comer u otras cosas es mucho más económico, podés tomar un buen café con medialunas o un postre, podés venir sola o solo, en pareja, en familia, en grupos, con compañeros de trabajo. Mucha gente deja la mascota afuera y se toma un café. Es una alternativa que se presenta atractiva por todos lados”, resalta Bruno mientras toma un sorbo de algo que es mucho más que “un cortadito”, es un placer que vale la pena darse en cualquier momento del día. Y ‘Francisca’ es una gran opción.

 

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