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Viernes 06 de marzo 2026

A un año de la inundación: cómo fue la catástrofe de Bahía Blanca

Por Redacción 06/03/2026 - 13.13.hs

Hace un año, las lluvias torrenciales convirtieron las calles en ríos. Empezaron a las 3.40 de la mañana. El agua caía con tanta intensidad que a las 8 se activó un Alerta Roja. En muy poco tiempo, solo unas horas, cayeron 300 milímetros de agua. Fue una madrugada que nadie va a poder olvidar porque la ciudad de Bahía Blanca se convirtió en una trampa de la que nadie podía escapar.

 

Hace un año, en un solo día, o mejor dicho en medio día, cayeron casi 400 milímetros de agua, el 60% de lo que suele llover en un año en la región. La lluvia no fue solo en la ciudad sino también en las cuencas altas de Sierra de la Ventana. Eso ¿qué quiere decir? Que si bien el río Sauce Chico suele tener una respuesta muy rápida en relación al cauce del agua, en muy poco tiempo recibió un aporte descomunal y derivó en que los márgenes desbordaran en pocos minutos. Fue esa la corriente que terminó arrastrando el vehículo en donde estaban las hermanitas Pilar y Delfina Hecker (de 1 y 4 años) junto a su familia en la Ruta 3, cerca de General Cerri.

 

Asimismo, el arroyo Napostá terminó superando su capacidad de evacuación, colapsó y el canal que suele ser un alivio, el canal Maldonado, no dio abasto y generó que el agua tuviera que buscara los cauces naturales por los que el agua derivaba en momentos en que todavía no existía urbanización. 

 

Con el diario del lunes, se sabe que ese viernes 7 de marzo de 2025 había viento del sudeste, lo que derivó en una crecida en el estuario y actuó igual que un "tapón" hidráulico. Es decir, el agua de lluvia no podía desembocar en el mar, no tenía descarga y subía y subía aún más en los barrios cercanos a la costa y en Cerri.

 

Nunca en la historia de Bahía Blanca había caído tanta lluvia como sucedió esa madrugada. Hace un año, cuando el diluvio cesó, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indicó que habían caído 290 mm de agua. No existe ninguna ciudad en la Argentina que resista ese caudal. Cada calle era una mezcla de agua, barro y mugre. No había escape, todo era desborde y caos.

 

Lo que el agua se llevó

 

El agua lo tapa todo, sube y acorrala. Después se va, pero con marcas muy profundas. En Bahía Blanca murieron 18 personas. Fueron más de 2.500 personas las que tuvieron que irse de sus casas, vieron cómo el agua se llevaba todo y se tuvieron que alojar en clubes de barrio o en el Predio Ferial de la Corporación. Se cree que fueron más de 10 mil personas las que sufrieron daños materiales: ropa, recuerdos, electrodomésticos, muebles, incluso sufrieron daños estructurales graves en las viviendas.

 

El Diario La Nación indicó que en un informe del Instituto Nacional del Agua (INA), indicaron que fueron dos los factores que derivaron en el desastre y que se terminaron magnificando por otros aspectos: la magnitud de la tormenta y el bajo nivel de pendiente en el lugar en que la ciudad fue edificada.

 

Muchos sectores de Bahía Blanca se vieron afectados, indicaron desde la Agencia DIB, pero los barrios que peor la pasaron fueron: General Daniel Cerri (por el desborde del Río Sauce Chico); en el casco urbano de Bahía Blanca, los barrios Barrio Thompson y la Terminal (golpeados por el agua del arroyo Napostá); Villa Rosas y Villa Delfina, por encontrarse en zonas bajas. Ingeniero White sufrió la combinación de la lluvia y la sudestada.

 

La recuperación

 

Hace un año, el agua convertía a las personas en náufragos dentro de sus propias casas, se sus barrios, de su ciudad. Todavía queda evidencia de la crecida y en los muros de las casas de pueden ver las marcas en las puertas y en las paredes, el agua alcanzó a crecer casi 2 metros en pocas horas. Los vecinos no podían salir de sus casas por la presión del agua en las puertas. El terraplen del tren parecía un dique. Los autos, totalmente hundidos, trababan la circulación.

 

Los vecinos eran arrastrados por el agua en plena calle. Y la gente, como podían, trataba de salvarse y de salvar a otros. Ayudar. Como sea, con lo que sea. Todo esto, hace un año. Y todavía hoy la ciudad busca recuperarse. 

 

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