El renovador de luces

Redacción 13/11/2021 - 18.01.hs

Leonardo Feter tiene un emprendimiento poco habitual: reemplaza los sistemas de luces de autos. Instala lámparas de xenón o de LED. También restaura ópticas o arma el sistema lumínico de un carro. Un trabajo integral que además de lo estético brinda soluciones.

 

Es habitual que al circular por alguna calle, -en especial en las rutas y sobre todo si es de noche- llame la atención cuando algún vehículo “anda tuerto”, es decir con alguna lámpara de iluminación apagada porque se quemó o está dañada. Suele ocurrir también que a veces el propio conductor no sabe que no funciona alguna luz obligatoria y alguien se lo hace notar o, peor aún, es advertido en un control policial. Y no importa tanto si el modelo de auto es nuevo o no tanto, los “foquitos” se queman con bastante asiduidad.

 

“Lo que hago, además de la cuestión estética, es darle una solución al cliente. Si vos reemplazás las lámparas halógenas por luces de xenón o de LED, el rendimiento es muy diferente. Y eso a la larga también te reditúa en lo económico porque no tenés que andar cambiando luces a cada rato”, explica Leonardo Feter sobre el trabajo que realiza en distintos tipos de vehículos y que ofrece una solución diferente al clásico “tengo que cambiar el foquito”.

 

Leonardo tiene 36 años y en su taller santarroseño de la calle Eduardo Castex recambia sistemas lumínicos, restaura ópticas o le coloca luces a un carro que no las tiene y las debe presentar obligatoriamente para circular. Además, atiende un local en la avenida Luro 27 donde vende distintos implementos para el auto.

 

“Nunca tuve nada que ver con la mecánica, cuando terminé el colegio en la Agrotécnica empecé a estudiar Licenciatura en Química y, como siempre jugué al vóley, le daba clases a un equipo femenino. En el 2006 entré a la empresa Calzar con una pasantía, en el área de laboratorio, y a los dos meses me ofrecieron un puesto en el frigorífico Carnes Pampeanas”, detalla Leo sobre un recorrido laboral que nada tuvo que ver con renovar las luces en autos.

 

“Era 2010 y en ese momento un excuñado que vivía en Buenos Aires me comentó que tenía un amigo importador que traía luces de xenón. Acá eso no existía prácticamente, como mucho habría dos o tres autos con esas luces pero no era algo conocido para nada. Igual me mandó un equipo para que lo coloque en mi auto, pero yo no sabía ni lo que era un positivo y un negativo, nada. Además esas luces no encajaban en el auto que tenía así que le vendí las lámparas a un amigo. Aceptó pero me dice. ‘¿y ahora cómo las colocamos?’ Me puse a ver videos, a aprender, a investigar y me fui metiendo en el tema”, recordó Feter sobre el inicio de un emprendimiento poco común en la provincia.

 

Detallista.

 

“Entre conocidos comenté lo que había realizado con las luces y en el frigorífico me empezaron a pedir. Al año ya tenía 100 equipos en stock y en ese momento conocí a otro chico, Matías, que sabía mucho sobre esto que es el retrofit, pegamos muy buena onda, nos hicimos muy amigos y nos empezamos a pasar data e información. El retrofit es pasar algo viejo a nuevo, cambiar la iluminación halógena a LED o a xenón que es una tecnología más nueva y que hace mejorar y rendir mejor la luz del auto”, completa sobre su trabajo.

 

Para que ese recambio quede perfecto Leo hace una tarea minuciosa y al detalle. “La luz tiene que quedar de manera tal que no moleste al que viene de frente, por eso se instalan proyectores, amuro la óptica y veo el original. Cuando yo instalo el equipo nuevo queda apuntando exactamente al mismo lugar. Trabajo con acrílico retroiluminado y eso también le da la forma que quieras, se puede hacer un trabajo (con calor) de readaptación de todo el equipo de iluminación”.

 

A otros lugares.

 

Feter (su Whatsapp es 2954 583303) ya cumplió 15 años trabajando en el frigorífico pero también más de diez en su emprendimiento. En el local de la avenida Luro comparte su trabajo con un taller donde se hace cambio de aceite, limpieza de circuitos de goma y cosmética automotor. Leonardo es buscado también desde otras provincias ya que lo contactan para tareas y productos específicos.

 

“Han salido juegos de ópticas hacia Santa Fe, Formosa, Córdoba. Hace un tiempo hice una limpieza de óptica de una Ford Duty y cuando la terminé lo subí a un grupo de fanáticos de esa camioneta que se dejó de fabricar en 2012. Horas después había más de 100 comentarios y gracias a eso me hicieron encargues de Villa Mercedes, de Olavarría, de Córdoba, de Chaco. Salió trabajo para 15 juegos de ópticas”.

 

Feter no solo se encarga de los recambios de equipos lumínicos, también instala o arregla a quienes no los tienen o necesitan una reparación. “No es solo instalar un equipo de LED o de xenón, hago iluminación para carros para que tengan lo reglamentario si hay que usarlo en la calle o en la ruta. Le instalo el emulador al auto para que no le consuma y le complique el sistema electrónico, que hoy la mayoría de los coches lo tienen. Está claro que el beneficio es el rendimiento de un equipo de esas características, más allá de que después están los que son fanáticos de determinado auto o camioneta y buscan embellecerlo y mejorarlo todo el tiempo”.

 

Dedicación.

 

Leo comenzó su trabajo como un hobby, como un pasatiempo por fuera de su tarea como responsable del sector de higiene del frigorífico. Pero la demanda lo llevó a ocupar cada vez más tiempo, conocimiento y capacidad.

 

“Es algo que me gusta muchísimo, depende del trabajo que tenga pero puedo estar hasta la madrugada porque lo que haga tiene que quedar perfecto y que el cliente se vaya satisfecho. Por supuesto hay muchos que hacen recambio de luces, pero la instalación de proyectores realmente no sé si alguien lo hace en la provincia. Para mí es una satisfacción que alguien venga a buscar mi laburo por una recomendación, eso te da la pauta de que lo hacés bien. Dedicación y compromiso no me falta”, afirma Leo, un verdadero restaurador de luces ajenas.

 

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