Legislador nacional y «hombre de a caballo»

Redaccion 22/10/2021 - 05.07.hs

«Nunca imaginé que podía ser diputado nacional, pero el devenir de la vida me puso en esta circunstancia», apuntó el actual legislador y candidato para renovar su banca el 14 de noviembre, Ariel Rauschenberger. Nacido en Bernasconi, contó que vuelve recurrentemente a su pueblo porque «lo aprendido en casa es que no hay que olvidar los orígenes». Recibido de contador en la Universidad Nacional de La Pampa ocupó diversos cargos en la Administración Pública Provincial, luego fue diputado provincial y llegó al Congreso al lugar que ahora pretende revalidar. Sencillo, persona que no gusta de gestos altisonantes, el candidato es un amante «de las cuestiones de la tradición y sus valores», y más de una vez se lo ha visto montado a caballo participando de distintos desfiles campestres.
En el programa «La Pampa Va» que se difunde los domingos por Radio Noticias, Rauschenberger hizo referencia a aspectos de su vida personal, más allá de su trayectoria política. «Soy hijo de Rogelio, fallecido en 2015, que a mí y mis dos hermanos menores que yo nos inculcó valores y principios, y entre ellos el justicialismo. Mi mamá se llama Edelmira, pero para todos es ‘Chela’… la primaria en la Escuela 15, y el secundario en el Instituto Mariano Moreno de mi pueblo, y que tiene un nivel de excelencia», elogió.
En su vida pueblerina fue destacado estudiante, y también jugador de fútbol de «la Verde», como se la llama a la Unión Deportiva Bernasconi, que por estos tiempos viene cumpliendo gran campaña en el torneo oficial de la Zona Sur del fútbol de la Liga Cultural. «Me gusta mucho el fútbol, soy hincha de Boca… pero en lo personal lo mío estaba identificado con el esfuerzo y correr bastante, y por eso llegué nada más que a la reserva», confía; pero en cambio su hijo Alexis, de 20 años, ha mostrado estimables condiciones para el arco, llegando incluso a estar un tiempo en Olimpo de Bahía Blanca (ahora mismo integra el plantel de Bernasconi).

 

Llegada a Santa Rosa.
Para Ariel fue «un cambio importante porque no había salido antes de mi pueblo, entonces llegar a Santa Rosa en febrero para hacer el curso de ingreso en la Universidad al principio costó un poco. Viví en una pensión de la calle Alem 368, y la primera tarde lo que hice fue dar vueltas por allí para conocer las calles y ubicarme: hacía el recorrido de la Universidad a la pensión e iba conociendo… Al mediodía almorzábamos frente al Club Estudiantes en un comedor de una señora Homann, mamá del profesor de Educación Física Hugo Pedro, Eran otros tiempos, nada de teléfonos que nos mantuvieran cercanos a la familia, pero de a poco me adapté», narró.
Y siguió: «Tenía ya algunos amigos porque el viaje de egresados del secundario lo había hecho con algunos chicos de un colegio de Santa Rosa y con algunos pegamos buena onda, como con Sandra Elizalde con quien hicimos la carrera juntos, Carlos Videla de Macachín y otros con los que hicimos buenas migas. Se ponían buenos los bailes universitarios, aún conservo amistades como con el «Chaucha» Lambrecht de General Acha y Horacio Zorba de Castex.
«¿Si soñaba en ese momento con estar donde hoy me toca? No, la verdad es que nunca se me había ocurrido hacer política… tenía un susto tremendo. Nunca imaginé ningún cargo, pensaba en terminar lo antes posible y volver a Bernasconi para ayudar a mi familia».
Recordó cuando empezó como empleado público cuando aún le quedaba un año para terminar: «Osvaldo Dadone era profesor nuestro y como yo tenía el mejor promedio me ofreció entrar a Contaduría General que estaba buscando estudiantes avanzados».
Más tarde, cuando Rubén Marín asumió como gobernador el mismo Dadone -ministro de Economía- lo designa Tesorero General de la provincia: «Para ese entonces nunca había hecho y mucho menos firmado un cheque, por eso cuando al cierre del primer día había que hacer una colocación a plazo fijo a nombre de la Provincia y cuando me lo trajeron para ponerle la firma lo miraba y lo miraba y pregunté si eso estaba bien eso… porque eran tantos ceros que no podía creerlo», sonríe ahora.
Obviamente «con el tiempo uno se va curtiendo, pero en cada lugar trabajé con la responsabilidad que corresponde. Y como Diputado de la Nación se sabe que cualquier tema es de responsabilidad, porque es un compromiso con la gente que te respaldó y te eligió. Pensar en los que nosotros representamos es un gran desafío y una enorme responsabilidad», razonó.
Se declara «buen asador de parrilla y tradicionalista. Me gusta la cuestión de la tradición y sus valores, los que identifican a nuestro país».

 

La política.
Ariel Rauschenberger considera que el 14 de noviembre «se juega el destino de la provincia, y esta es la elección verdadera. Nosotros estamos haciendo campaña como nos gusta a los peronistas: reuniones cara a cara, mano a mano, al aire libre, obviamente con los protocolos necesarios. Caminamos escuchando a los vecinos, con sus rezongos que los hay… Pero está bueno encontrarnos, decirnos las cosas y encontrar soluciones para la gente», completó.
«¿El mayor reclamo? Sobre todo trabajo es la mayor preocupación; y por otra parte sabemos que aún al que tiene trabajo el dinero no le alcanza. Otro tema es el de la vivienda, la preocupación por el alquiler que se lleva parte importante de los ingresos de las familias. Lo que sí sabemos es que el peronismo es el único que puede dar respuesta a esas necesidades», concluyó.

 

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