Viernes 14 de junio 2024

Falleció Rubén "Pink" Vázquez

Redacción 01/06/2023 - 10.29.hs

Profunda tristeza y consternación provocó ayer la noticia sobre el fallecimiento de Rubén Vázquez, conocido por varias generaciones de santarroseños como el “Loco Pink” o simplemente “Pink”. Había nacido el 14 de enero de 1958 y fue uno de los primeros disc jockeys de La Pampa. Precisamente, ese seudónimo que lo identificaría para siempre aludía a su temprana obsesión por Pink Floyd, banda británica que muchos de sus congéneres conocieron gracias a él.

 

Melómano y gran difusor de todos los ritmos musicales, apenas entrado en la adolescencia ya “ponía música en boliches como Adlon, sitios adonde los chicos de su misma edad no podíamos siquiera ingresar”, recordó Mariano Fernández, uno de sus grandes amigos. “Fue el mejor DJ de La Pampa”, afirmó el actual vicegobernador, quien acompañó el tumultuoso paso de “Pink” por el secundario y compartió también su viaje de egresados a Bariloche como miembro de una de las promociones del Colegio Nacional.

 

No había cumplido 16 años y Roberto Ramonda ya lo había contratado para pasar música, cuando sólo existían aquellos discos de vinilo que “Pink” se especializaba en conseguir.

 

Muchos recordarán su etapa en la emblemática disco Crazy, que luego fue New Star, ubicada sobre la calle 9 de Julio, donde hoy funciona un local comercial. Y mucho más acá en el tiempo, su paso por el pub Morrigan’s, último espacio que lo tuvo como musicalizador. “Era una persona sencilla, un aventurero y vanguardista que, sin dudas, marcó una época en nuestra ciudad”, concluyó Fernández.

 

“Pink” fue un personaje entrañable de las noches santarroseñas y por eso la tristeza embargó a multitud de corazones cuando se supo que lo habían encontrado sin vida, en su casa del Plan 5000. “Tuvo varias disquerías y, a su manera, resultó un gran precursor de la producción cultural. Lo conocí en 1985, en la UNLPam, mientras ponía música durante un acto contra el Apartheid en Sudáfrica, que también lo contaba entre sus organizadores”, apuntó Alberto José Acosta, quien aquella misma tarde pasó a integrar el copioso grupo de amigos que acompañarían a “Pink” durante toda la vida.

 

Desde Escocia.

 

Entre 1989 y 1993 “Pink” vivió en Aberdeen, Escocia, hasta donde llegó junto a su entonces esposa, becada como ingeniera agrónoma. “Aunque no tenía visa para trabajar, consiguió que algunos boliches y bares lo contrataran para pasar música”, recordaron sus allegados. Desde allí enviaba encomiendas a los amigos con discos, revistas y videocasettes que contenían recientes lanzamientos musicales y raras apariciones que solo “Pink” era capaz de vislumbrar. Como aquella vez que apareció con un casette grabado a un desconocido tocando en una calle de Madrid, y no era otro que Joaquín Sabina. O cuando mandó aquel videocasette con “Stop making sense”, de los Talking Heads, que unos cuantos disfrutaron fascinados frente a un viejo televisor.

 

Cuando regresó de Europa, abrió la disquería “Kerosén” en un espacio del local que ocupaba la Joyería y Relojería Vázquez, propiedad de su padre.

 

“Pink” tuvo cuatro hijos: Gabriel, Lucia, Facundo y Julia. Y lo sobrevive su madre, Inés.

 

Padecía diabetes e hipertensión y en los últimos años permaneció inmerso en un profundo cuadro depresivo. Se había vuelto ermitaño y, aunque los amigos se esforzaban por invitarlo a múltiples encuentros, se mostraba muy reticente a salir de su casa.

 

La “muerte por causas naturales” lo sorprendió en su habitación, donde un policía lo encontró sin vida, alertado por vecinos que hacía algunos días no lo veían ni escuchaban ruidos. Por eso ayer fue una jornada muy triste. Y cientos de vecinos y vecinas dejaron en las redes sociales mensajes alusivos a la vida del “Loco Pink”, quien se marchó sin avisar, llevándose un pedacito de nuestra historia y envuelto en la música que siempre lo cobijó.

 

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