Miércoles 30 de noviembre 2022

Femicidio de Mirta Fetter: testigos complican a Agüera

Redacción 27/09/2022 - 07.58.hs

Comenzó ayer lunes, en el Centro Judicial de Santa Rosa, el juicio oral en el que Marcelo Darío Agüera afronta los cargos de homicidio doblemente calificado, por la relación de pareja y por femicidio, un hecho que debe valorarse en el marco de la ley 26485 de Protección Integral a las Mujeres. El fiscal Cristian Casais que actúa en la causa planteó subsidiariamente la misma calificación aunque en grado de tentativa, aludiendo a los problemas de alcoholismo de la víctima.

 

El proceso es llevado adelante por la jueza de Audiencia Alejandra Ongaro, y los jueces Gastón Boulenaz y Andrés Olié. Se investiga el hecho en el que Agüera -que públicamente negó su autoría y dijo que hablará cuando su defensa lo disponga- resultó acusado por el femicidio de Mirta Inés Fetter, ocurrido en enero en Toay.

 

Ayer se escucharon los testimonios de un policía, un médico de guardia del hospital Segundo Taladriz, la jefa de enfermería de Clínica Quirúrgica y tres enfermeras del hospital Lucio Molas y un enfermero de Sanidad Policial, quienes tuvieron contacto con la víctima de 39 años, según el informe que difundió ayer el área de prensa del STJ.

 

La acusación del fiscal Casais apuntó a que el 7 de enero, en su domicilio del barrio Los Hornos, el imputado "golpeó con un elemento a su pareja, en la cabeza y otras partes del cuerpo" y que Fetter fue asistida por la policía a partir de un llamado del propio Agüera. Como consecuencia de las lesiones sufridas, la mujer falleció el 11 en el hospital de Toay.

 

Agüera es representado en el juicio por la defensora oficial Silvia Annecchini; mientras que como querellante particular interviene en el juicio la Secretaría Provincial de la Mujer, Género y Diversidad, por intermedio de las abogadas Flavia Rubín y Silvana Abraham.

 

El fiscal en su alegato de apertura mostró dos fotos de la víctima del mismo 7 de enero, donde se la ve con una gran hinchazón debajo del oído derecho. "Fue hallada en la casa, sentada en el piso y con un gran charco de sangre a su alrededor", sostuvo.

 

Agregó que si bien Fetter manifestó que se había caído, puntualizó que al día siguiente -mientras la mujer se encontraba internada- le contó a su madre que había sido "cagada a palos" (sic). Además afirmó que la misma versión le relató al enfermero Héctor Sander.

 

Por su parte la querella sostuvo que Agüera no solo mató a Fetter sino también "a su mamá, a su hija y a su hermana" y que ello ocurrió porque el acusado "no obtuvo la sumisión y la obediencia de ella. Como se quería ir, él le dijo 'vos de acá no te vas' y la golpeó", indicaron Rubín y Abraham.

 

Testigos.

 

El policía Diego Gastón Requelme, el primero en arribar a la casa después de tres llamados de Agüera al 101, relató que "cuando llegamos encontramos a una mujer sentada en el piso, con una herida profunda en el oído derecho, sangrando, y con lesiones en los brazos. Esas heridas nos llamaron la atención. Agüera nos dijo que se había caído de la cama y luego en la cocina. A la señora le costaba hablar, balbuceaba... lo único que dijo dos veces era que quería irse a su casa". La policía trasladó en un móvil a Fetter al hospital de Toay, y aunque en el viaje intentaron preguntarle qué había pasado, Requelme reiteró que "no se le entendía lo que decía".

 

Casais solicitó que se escucharan los audios de los llamados al Cecom para tratar de demostrar la relación de pareja. ¿Por qué? Porque en ellos el imputado dijo "es urgente, mi mujer está en el piso descompuesta".

 

El médico Franco Saini fue quien recibió a Fetter en el nosocomio. "Entró lúcida, despierta y orientada. Neurológicamente estaba bien. Dijo que se había caído de la cama y que después no se acordaba más nada", declaró.

 

El testigo, ante una consulta de la fiscalía, respondió que no era compatible una caída de la cama con "semejante trauma" y agregó que "aunque le preguntamos varias veces" qué le había ocurrido, ella contestó siempre lo mismo. Saini habló de una hinchazón y herida cortante debajo de la oreja derecha, aseguró que le dio "cuatro o cinco puntos de sutura" y que la derivó al hospital Lucio Molas para que le realizaran una tomografía con el fin de descartar lesiones intracraneales.

 

Las enfermeras.

 

Manuela Paola Scoles, jefa de enfermería de Clínica Quirúrgica del Molas, afirmó que Fetter llegó con un traumatismo de cráneo y que en todo momento tuvo "los signos vitales normales" y que "siempre estuvo orientada en tiempo y espacio". Ella solo la vio personalmente el día 10 cuando se fue de alta. Dijo que la paciente estuvo a cargo del neurocirujano Mauricio Tellechea y dio los nombres de las enfermeras que la atendieron. Finalmente detalló que la víctima "intentó fugarse" del nosocomio y que en ningún momento refirió que hubiese sido golpeada.

 

Luego declararon las enfermeras Beatriz Figueroa, Cecilia Cabrera Villata y Daniela Orozco. Figueroa manifestó que Fetter "llegó desde la guardia central con pérdida de sangre del oído derecho. Llegó bien, hablaba normalmente. Nos llamó la atención el hematoma y la ropa sucia, con barro pegado y seco. Nunca supimos qué le pasó, solamente nos dijo que estaba en la casa tomando mates....". No obstante, observaron cierto deterioro cognitivo cuando "dijo que en habitación había dos gatitos (sic). Ahí nos dimos cuenta que por momentos se perdía".

 

Cabrera Villata expresó que Figueroa le indicó que la paciente había ingresado al hospital por "un traumatismo de cráneo y posible violencia de género". Indicó que "sus signos vitales eran normales" y que "contestaba bien las preguntas". "Cuando le pregunté que le había pasado, respondió que no se acordaba", acotó. Orozco vio a Fetter el viernes 7, el día que ingresó al Molas. "Nos llamó la atención la lesión en la cara. Dijo que no recordaba qué le había pasado y tampoco qué medicamentos tomaba. Tenía la remera ensangrentada y el pantalón con barro", especificó.

 

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