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Martes 17 de febrero 2026

Buscan sanear un lago turístico a través de imágenes satelitales y la reutilización de algas

Redaccion Avances 17/02/2026 - 20.49.hs

Cuando un espejo de agua se convierte en el epicentro que motoriza la economía y la vida de una ciudad, su conservación y cuidado son una gran responsabilidad. Por lo general, lo ambiental no va de la mano con las prácticas turísticas ni con las visiones de progreso. 

Por suerte existe la ciencia que siempre trae ideas novedosas que buscan brindar soluciones a los problemas sociales. 

El lago San Roque, que se muestra como una gran masa de agua virtuosa y resplandeciente que puede apreciarse cuando uno está a pocos kilómetros de ingresar a la ciudad de Villa Carlos Paz, sufre una contaminación que ya lleva más de 50 años. 

Lo bueno en esta coyuntura es que esa problemática puede remediarse. Hubo varios intentos que, hasta el momento, no dieron resultado. Sin embargo, actualmente se avanzó con dos ideas nuevas que surgieron desde la Universidad Nacional de Córdoba. 

Según informó la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la mencionada casa de estudios, una de las iniciativas propone utilizar imágenes satelitales y nanotecnología para sanear el lago. Este proyecto surgió a partir de una colaboración entre el Instituto Gulich (de la UNC y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, Conae) y el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología de Cataluña, España (ICN2). También cuenta con la participación de ICBIA (Conicet-UNRC) y la Fundación InnovaComunidad.  

El lago San Roque abastece al 70% de la ciudad de Córdoba y en los últimos 15 años el Instituto Gulich viene recolectando información satelital, lo cual permitió confirmar que sus aguas sufren una grave eutrofización. Se llama así al proceso de acumulación de sedimentos, algas y fitoplancton. 

 



Por lo general, según la UNC, la eutrofización contiene cianobacterias que son muy perjudiciales para la salud, además de que producen mortandad de peces, no dejan que se pueda usar el agua, genera olores desagradables y las algas forman manchas verdes en la superficie del lago. 

La contaminación se intentará resolver mediante nanopartículas que se activan a partir de la luz solar y degradan las toxinas dejadas por las cianobacterias y hasta los microorganismos. 

Anabella Ferral, docente e investigadora de la UNC que está a cargo del proyecto explicó que “la idea de la nanofotocatalización es degradar las toxinas derivadas de cianobacterias en compuestos inocuos, como agua, dióxido de carbono y oxígeno, y también inhibir su proliferación. Con los satélites se detectan y con nanotecnología se remedia”. 

“El objetivo a futuro es generar una sinergia entre la fotorremediación y el monitoreo satelital; es decir, poder detectar con el satélite dónde se está por generar —o se está generando— un bloom (explosión de algas), y contar con una plataforma con nanocatalizadores que pueda orientarse y navegar hacia ese lugar y actuar localmente”, añadió. 

La información satelital servirá para ubicar a las algas en el lago y poder atacarlas de manera local. El propósito es que el procedimiento funcione de manera automática, aprovechando que los nanocatalizadores se activan a partir de la luz del sol. 

“En presencia de agua y luz, los nanocatalizadores generan compuestos muy oxidantes que degradan la materia orgánica, eliminan contaminantes y rompen las cianobacterias, que son la principal preocupación”, detalló la especialista, al mismo tiempo que aseguró que la calidad del agua no se verá afectada.

 



El primer paso consistirá en llevar adelante un experimento en laboratorio para probar los catalizadores y luego exponerlos al agua del San Roque para ver cómo reaccionan. También se convocará a investigadores de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (Famaf) de la UNC para elaborar modelos computacionales de estos componentes. 

Economía circular

El segundo proyecto que propone una solución a la contaminación del lago San Roque se basa en reutilizar a las algas y no atacarlas. Concretamente, se busca desarrollar una tecnología que permita darle valor económico a las algas excedentes que se extraen del dique y que, actualmente, son arrojadas en enterramientos sanitarios. 

Ferral también está a cargo de la dirección de esta iniciativa, junto a Oscar Oviedo (docente de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC e investigador de Conicet). En la parte de otorgarle valor económico a la biomasa recolectada está trabajando Rocío Guido, becaria posdoctoral de Conicet y docente de la UNC. 

La directora explicó que las macrófitas son una especie de algas que se cosechan en el embalse cordobés y sirven para que absorban nutrientes, especialmente fósforo y nitrógeno, del agua. Es una técnica antigua para purificar el agua, pero tiene el inconveniente que después de cumplir su función, las algas quedan en los bordes del lago, se pudren y emanan olores feos. 

“Con información satelital estimamos la biomasa que se genera en las columnas de agua y también buscamos diferenciar las cianobacterias de las algas. Además, procuramos métodos de aprovechamiento de esta biomasa”, detalló Ferral.

 



Oviedo señaló que el proyecto buscará involucrar a entidades empresariales como la Cámara Argentina de la Industria Energética (Cadiec) y la Cámara de Agroalimentos y Bioalimentos de Córdoba (Cabiocor).

El especialista en energías renovables subrayó que la meta principal es “transformar el problema ambiental de la explosión de algas en el lago San Roque en una oportunidad para la bioeconomía de Córdoba”. 

“Con la biomasa que se recolecte en el San Roque queremos generar energía, bioinsumos o algún otro producto que genere valor local”, agregó Oviedo, quien se encargará de desarrollar modelos de inteligencia artificial para determinar el momento en que se producen las explosiones de algas, basándose en la información satelital, a fin de predecir cuándo y dónde surgirán los pools de algas y planificar su extracción.

“Queremos evaluar la posibilidad de que, si se producen las algas, podamos utilizarlas para acoplarlas con algún modelo de negocio vinculado a la economía circular”, concluyó.

Ambos proyectos fueron incluidos en un convenio establecido entre el gobierno de la provincia de Córdoba y las instituciones participantes. El primero de ellos ya fue firmado, en tanto que el segundo todavía resta la rúbrica para empezar a recibir el financiamiento.  

 

 

 

 

 

 

 

 

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