Jueves 16 de mayo 2024

La palabra de Namuncurá

Redaccion Avances 04/06/2023 - 09.00.hs

El antropólogo Roberto Lehmann-Nitsche realiza una entrevista a Namuncurá, hijo de Calfucurá. Aquí la historia de Uentekura, el abuelo, y de Kalfukura, su padre.

 

 

Redacción *

 

 

En esta página, una entrevista a Namuncurá, realizada por el antropólogo alemán Roberto Lehmann-Nitsche, que trabajó en el Museo de La Plata entre 1899 y 1926. (Tomado de Marisa Malvestitti, Mongeleluchi zungu: los textos araucanos documentados por Roberto Lehmann-Nitsche. Berlin, Ibero-Amerikanisches Institut Preußischer Kulturbesitz | Gebr. Mann Verlag, 2012).

 

Historia de Uentekura, el abuelo, y de Kalfukura, el padre de Namunkura. Contada por Namunkura mismo.

 

 

(Namunkura dictó el 8 y 18/12/1907. Texto traducido con ayuda de Juan Salva).

 

 

Entonces atajó Uentekura y peleó en Malal Huaka (Corral de Vaca) y murieron los Huilliche.

 

A treinta por ahí sacó las corazas de cuero, los facones y boleadoras les sacaron a cien por ahí; así no venían más al camino.

 

Entonces lo sentía Uentekura [que] los Huilliche se habían acabado en la pelea; ya no habían más.

 

Todos los caminos se había ganado Uentekura.

 

Kalfukura, Namunkurá, Paiyakeo, Kintukeu, Réuke, Cheukellan, Uillepal, Remüñ, Chántu, Estéfal, Kiñetru, Melikeu, Kurü Huinka, Yüngelaf, Uentemil, Káullám, Uerafil, Linkofil, Korillan, Linkollan, Lüpül, Tropai, Kayúl, Cheukellán, Kotár, Manuel Grande, Katrikurá, Relmukao, Uaikiu, Kintunau, Kurulaf, Kallfué, Kallfünau, Kumíu, Uichal, Ankapí, Külapí. [todos estos eran los capitanejos de Uentekura]

 

No tenía más pelea; tenían miedo al capitán Kalfukura.

 

Muchos capitanejos tenía Kalfukura, todos peleadores.

 

Entonces todos tenían miedo en toda la tierra y se presentaron a Kalfukura.

 

Los pikumche se presentaron a Kallfukura. La gente de la tierra de Collicó se presentaron; también se presentó Mangin [además] Korripi de la tierra de Poven y la gente de Rünga ko. La gente de Karirüngei, Antonio Paiñemal de la costa, dos de la Sierra, y los aukache del sur.

 

Entonces gobernaba cuatro provincias Kallfukura. [fueron tomadas por Kallfukura]

 

Murieron los huinka, 3000 más o menos. Quitó una cautiva en Tapalqué.

 

Kallfukura vino a pegar un malón en los pueblos.

 

Llevó cautivas de los pueblos, la mujer del coronel Miana, al coronel Aguilera y la mujer de (l) catrielero, (a Maika) [y también] 4000 araucanos murieron.

 

Y sacó las cautivas Kallfukura y las mandó a Bahía Blanca.

 

Las presentó [las cautivas] a Catriel. Éste las recibió y las mandó a Buenos Aires.

 

Ganó la guerra, se llevó cautiva. Y se recibieron las cautivas.

 

Y era contento Juan Manuel Rozas. Mandó cuatro capitanes, que vayan a la cordillera, [lleven vuestra bandera a Kallfukura].

 

Y vino Kallfukura (de Chile).

 

Mandó (a Katriel) cuatro capitanejos: Kallfiau, Laipan, Piuchillan, Lüpilekun.

 

Y vino Kallfukura. E hicieron la paz de Tapalqué a Azul.

 

Y murieron los huilliche. Melinükü cacique de los huilliche, además Llankatu, además Pañilhue, estos tres.

 

Y vino el padre.

 

Toda esta tierra tomó mi padre. Tomó el rankülmapu.

 

Tomó a Paine(i); bien lo tomó.

 

Además (a) Pichun, Pichun, Llankit’un, Kose, Epueke, Kinchao, Uezall, todos estos capitanejos de Pichun en Ranküllmapu, Painengetür, capitan Nahuelchiu, Ramon, Huentula, Kallfu, Ngürüpi, Melideu, Kangelu Kallfiñ, Kuruan, Mariluan, estos que estaban, los mayores capitanes y los mayores capitanes de Püchüñ, Baigorrita.

 

Baigorrita el hijo de Püchuiñ, el hijo de Paine, Kallfañ, Kangelu [además] Mariano Rosas, kangelu [además] Epungür Rosas.

 

Yo solo era el capitán de mi padre.

 

Lliukéi, Anüngür, Millauéke, Marillán, Pichuiñ, Kayupí, Kayukeo, Lonkonau, P`languéle, Linkopán, Huenupán, Huaikil, Püchi Epuñam, Kangelu F’ta Epuñam, Ngürüan, kangelu Huinkanan, Paíne Ñamku, Püchi Paine, Kint’üngür, Kaiyukal, Painekál, Karinau

 

Huengaiyuen, Melingür, Epuli Melingür, Paineu, Pis`eñ, Nahuelpayun, Karinau, Huinkále, Fellmiñ Kollú, Nekulual, Kayúñ, Kañumil, Paillao, Melín, Epéll, Ñamkufil, Konuéntru, Nahuéll, Vilíu, Neikumíl, Püchikurá, Huentellán, Ñamkucheo, Inácho;

 

Todos eran capitanejos de mi padre.”

 

 

PD. Yo le pregunté a Namuncura si no sabía él quien era el padre de Uentecura y la respuesta fue: “¡No sé, por qué voy a mentir!”.

 

 

Relato contado a Lehmann-Nitsche por Juan José Catriel [hijo mayor de Cipriano Catriel], en La Plata, en junio de 1922.

 

 

Calfucurá viejo pidió, cuando muriera, que lo enterrasen con las bolsas de esterl. oro que tenía, y con las sillas de montura, y que mataran los caballos como era la costumbre.

 

Era de costumbre ahorcar dos caballos y ponerlos encima de la tumba a la cabecera del muerto, hincados de rodillas y tocando la cabeza en el suelo. La cabeza de un caballo miraba la cabeza del otro.

 

Y Calfucura tenía una piedra que caminaba volando, y le hablaba, todo lo que pasaba le contaba, haciendo explosión como una bomba. Y así en donde pasaba la piedra, echaba chispas e hizo un ruido.

 

Así que Calfucura mandaba chasquis a todos los caciques y entre ellos a Pincén Grande y también al Azul a Catriel. Y así que cualquier novedad que había y que sabía por la piedra, la comunicaba por mensajero a los caciques. […]”

 

 

* Recopilador Omar Lobos

 

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