«Uruguay me educó como jugador»

Redaccion 23/05/2021 - 21.12.hs

La identificación de Claudio Darío Biaggio con San Lorenzo es muy grande. Fue clave en el equipo del Bambino Héctor Veira que se coronó campeón en 1995, y en las entrañas del mismo club de Boedo se formó como entrenador un par de décadas después, primero en las inferiores y luego haciendo un buen papel en la Primera División. Sin embargo, el Ciclón lo descartó como si fuera uno más y el Pampa volvió a pelearla desde abajo, ahora como DT y tal cual había ocurrido en sus inicios como futbolista.
El santarroseño, de 53 años, tuvo en 2020 un paso fugaz y sin éxito por Chacarita Juniors en la Primera Nacional, y este año cruzó el charco para recalar en el fútbol uruguayo, como había ocurrido con aquel juvenil y prometedor delantero que a fines de los 80 dejaba La Pampa para probar suerte en Peñarol primero y en Danubio después.
Ahora, con el traje de entrenador, Biaggio defiende los colores de Sud América en el fútbol charrúa, al que recuerda con especial cariño por el empujón que le dio en aquellos inicios como goleador. «Uruguay me educó como jugador», definió el Pampa en los días posteriores a su debut como DT, con triunfo 1-0 sobre Montevideo City Torque en la Primera División uruguaya, donde Sud América, que volvió a la máxima categoría tras lograr el ascenso en la última temporada y tendrá su segunda presentación esta tarde, cuando reciba a desde las 17.15 a Villa Española.

 

Preparación.
«Estoy muy feliz y orgulloso de la carrera que hice como jugador», destacó el Pampa, que se inició en General Belgrano de Santa Rosa, donde debutó en la Liga Cultural, para pasar luego a All Boys a jugar los regionales de fines de los 80, lo que le permitió dar el salto al fútbol charrúa.
«Uruguay me educó como jugador, y cuando llegué a Argentina estaba más preparado, con mayor presencia», señaló Biaggio en una entrevista al programa «Derechos Exclusivos» de Radio Uruguay, luego de su debut como DT en Sud América.
En 1989, el pampeano dejó All Boys para jugar en Peñarol de Montevideo, donde estuvo una temporada y fue cedido a Danubio, club en el que empezó a mostrar las cualidades que luego explotaría en San Lorenzo de Almagro.
«En Danubio aprendí mucho y me sirvió para llegar a un equipo como San Lorenzo, en el que salimos campeones después de 21 años y siendo goleador. Es algo que te marca, sin dudas, y luego llegó la Selección Argentina, donde estaban (Gabriel) Batistuta, (Abel) Balbo, (Claudio) Caniggia… Y tenía que competir con ellos sabiendo que estaba un escalón abajo, o varios», reflexionó el santarroseño al ser consultado sobre aquellos años gloriosos a mediados de los ’90, luego de dejar Uruguay.
En ese sentido, y hablando de aprendizaje, dijo que le sirvió mucho compartir la selección con Batistuta, al que definió como «un animal». Y lo ejemplificó con una anécdota: «Batistuta era titular y Alfio Basile (el DT de la Selección) lo sacaba de las prácticas en los últimos diez minutos, y se enojaba. Son esos jugadores que quieren estar siempre y hacer goles siempre. Uno aprendió mirándolo y estando cerca, y estuvo bueno para el día de mañana».

 

Comienzos.
En su charla con el medio uruguayo, el Pampa recordó con especial cariño aquellos años de juventud en los clubes de Montevideo. «Cuando llegué a Peñarol paraba en un hotel en el centro, después me instalé en otro a la vuelta y me quedé un año y medio, hasta que me fui a un departamento. Tengo los mejores recuerdos en esa zona, por el cariño de la gente», recordó Biaggio.
El pampeano destacó a compañeros de la época de Peñarol, pero especialmente remarcó sus comienzos en Danubio (estuvo en dos etapas) y las enseñanzas de sus entrenadores. «Tuve una segunda etapa con (Jorge) Fossati, que fue hermosa, pero me quedo con la primera etapa, la de Ildo Maneiro, (Julio) Comesaña, (Miguel) Piazza…, entrenadores que me educaron para poder jugar al fútbol, y eso se lo debo a Uruguay y al fútbol uruguayo», reveló el Pampa a modo de agradecimiento a la tierra que hoy lo vuelve a cobijar, ahora como DT.
«Ahora, como entrenador, uno tiene cosas de ellos, que me han enseñado mucho, y por eso siempre le inculco a los chicos que hay que aprender, y a los grandes también sin importar la edad que tengan», señaló el Pampa, que en el exterior también jugó en Girondins de Burdeos (Francia), Avispa Fukuoka (Japón), Deportivo Cuenca (Ecuador), Oriente Petrolero (Bolivia) y Juventud de Las Piedras (Uruguay).

 

El DT actual.
Por otra parte, Biaggio se refirió a su transformación en entrenador, en la elite con San Lorenzo y ahora peleándola desde abajo. «Estuve diez años inferiores de San Lorenzo y luego en la Primera, donde no te falta nada. Después llegué a Chacarita en el Nacional B, con todo más modesto, y ahora en Sud América también hay necesidades y hay problemas, pero estamos tratando de salir adelante. Eso también es ser entrenador, estar en todos los detalles, que no falte nada, y después poner el mejor equipo en cancha», explicó.
El debut de Biaggio en Sud América, por la primera fecha del Apertura de Primera División de Uruguay, se dio el domingo pasado ante Montevideo City Torque, un equipo que está disputando la actual Copa Sudamericana, y al que venció por 1-0 como visitante.
«No era fácil el debut. Sabíamos que Nacional o Peñarol tienen grandes planteles, pero también que había equipos como Torque, Liverpool, Rentistas o Fénix que vienen trabajando bien», describió. «Entonces sabíamos que lo podíamos sufrir por momentos, pero confiábamos en nuestras herramientas poder crearle peligro y convertirle algún gol, como pasó. La exigencia fue muy grande, pero arrancar con el pie derecho fue muy importante para nosotros», agregó en la previa de su segundo partido, hoy ante Villa Española.

 

Abreu y la familia.
Por otra parte, Biaggio se refirió a la particularidad de dirigir a Sebastián Abreu, de 44 años y con quien fue compañero en uno de sus pasos por San Lorenzo. «Fui claro con él porque tengo afinidad y amistad, y tengo la obligación de decirle lo que siento y lo que creo que me puede dar él en el equipo. El sabe que soy el entrenador y que yo tomo las decisiones, y que me puedo equivocar», aclaró.
«Hablo continuamente con él, trato que se sienta cómodo y de disfrutarlo al máximo, porque nos puede dar cosas importantes», amplió sobre el experimentado delantero uruguayo.
Finalmente, el pampeano aseguró que está disfrutando este regreso al fútbol que lo vio crecer, que igualmente cambió mucho en estos treinta años de diferencia entre su época de jugador y la de entrenador. «Hoy estoy muy a gusto con mi familia en Uruguay, disfrutando de un fútbol que es muy diferente al que yo dejé, con canchas mucho mejores, con otra dinámica y con jugadores que han crecido muchísimo», cerró.

 

Comparación con Suárez.

 

En su charla con los periodistas uruguayos que lo vieron crecer como jugador en Peñarol y Danubio, al Pampa Biaggio le comentaron que era «un 9 potente e insistente» como hoy lo es el uruguayo Luis Suárez, figura del fútbol mundial y recientemente campeón en España con el Atlético de Madrid que dirige Diego Simeone.
«Sí, era bravo yo, pero no era Luis», aclaró rápidamente el pampeano, como avergonzado de la comparación con la estrella charrúa. «El es internacional, está allá arriba, ha demostrado la capacidad goleadora que tiene y especialmente en momentos en los que las cosas no salen. Ahí aparece con goles importantes y eso lo hace diferente», lo describió a Suárez.
«Lo mío era más sacrificio, más esfuerzo, y cada tanto convertía, pero lo de Suárez es de una magnitud terrible, uno lo ve a la edad que tiene y cómo está vigente ahí arriba», agregó.

 


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