Declara el pampeano que le llevó los cuadernos a Stornelli
El periodista del diario La Nación Diego Cabot, oriundo de nuestra provincia, declarará este martes como testigo en la denominada Causa Cuadernos, en la que se investiga una presunta trama de corrupción vinculada a la obra pública durante los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández. Esta semana -el jueves- también está prevista la declaración de Jorge Bacigalupo, el ex policía que le dio al periodista las supuestas anotaciones en cuadernos del chofer Oscar Centeno.
La novedad fue revelada ayer por el diario Tiempo Argentino, en un artículo de otro cronista pampeano, Ariel Stemphelet, quien viene siguiendo paso a paso el juicio que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 7, donde están acusados la ex presidenta Cristina Fernández, ex funcionarios de su gestión y varios empresarios del rubro de la construcción.
Cabot fue quien el 23 de octubre de 2019 le entregó al fiscal Carlos Stornelli seis de los cuadernos con anotaciones sobre supuestos pagos de coimas millonarias por parte de empresarios a funcionarios kirchneristas. El pampeano los recibió de Bacigalupo a principios de 2018, los tuvo un tiempo y luego los devolvió. El ex policía era amigo de Oscar Centeno, exchofer del Ministerio de Planificación, sindicado como el autor de las anotaciones. “Tiempo después, Cabot volvió a recibir ese material de manos de una persona con la que supuestamente se encontró en la vía pública”, recordó Tiempo Argentino.
Para las defensas de los imputados, la declaración de Cabot tiene mucha importancia, pues los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, señalaron enfáticamente los intercambios que tuvo el periodista con el juez federal Claudio Bonadío -ya fallecido- y el fiscal Stornelli cuando la causa estaba en sus comienzos. Para Beraldi, esa circunstancia es una más de una larga lista de irregularidades procesales en las cuales se apoyó para pedir la nulidad del juicio, algo que fue rechazado.
En uno de los artículos del diario La Nación a los que se refiere la defensa de CFK, publicado en febrero de 2020, en ocasión del fallecimiento del juez Bonadío, Cabot contó que se vio tres veces con el magistrado, y que la última fue el 30 de julio de 2018, horas antes de que estallara públicamente el caso.
“Entre las defensas hay ansiedad por escuchar al periodista. En parte porque además de haber sido quien sacó a la luz el caso, una vez que Bonadío y Stornelli avanzaban en la causa, escribió artículos en los que detalló cómo era el mecanismo empleado por los investigadores para lograr que los imputados confiesen haber pagado. A esta altura, el mecanismo es conocido: tenían que arrepentirse, admitir pagos a funcionarios y a cambio evitaban la detención”, sostiene Tiempo Argentino.
El artículo de Cabot se denominó “Cómo fue la negociación secreta para lograr los primeros arrepentidos”. El periodista relató que “el juez y el fiscal presionaron a los imputados con la certeza de que permanecerían encarcelados y así lograron la confesión”.
Justamente eso es lo que ahora están declarando algunos de los empresarios que “confesaron” el pago de coimas: que mintieron para poder volver a sus casas y no quedar presos. Justamente, la crónica del periodista Ariel Stemphelet cita los casos de Gerardo Ferreyra (Electroingeniería), quien declaró que cuando lo sentaron ante Stornelli este fue directo: “Si te arrepentís, te vas con tu compañera y tus hijos. Si no te arrepentís, lamentablemente vas a tener que ir a la cárcel”.
Otro que dijo algo similar fue Mario Rovella (de la Constructora Rovella-Carranza): “Me vi obligado a reconocer el 1 de marzo del 2019 en la indagatoria ante el doctor Bonadío porque me encontraba en una situación de coacción psicológica, de ser injustamente privado de la libertad. Ese dinero que me obligué a reconocer no existió. (…) Si no declaraba, me privaban de la libertad, y la única forma de salir era arrepentirse”.
El otro caso es el de Guillermo Escolar (Cleanosol): “Yo no estaba dispuesto (NdR: a quedar preso). Vimos que a medida que pasaban las semanas el mensaje era cada vez más claro y no quisimos correr ese riesgo”.
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