Asoman Maquieyra y Ardohain en el PRO

Redaccion 27/05/2021 - 21.02.hs

En estos momentos en que la pandemia golpea fuerte, y hay toda una sociedad preocupada por la situación sanitaria, la clase política trata de no expresarse en demasía sobre las legislativas nacionales. No obstante, como se informara, esas elecciones se realizarán un mes más adelante que lo que en principio había sido estipulado por parte de la Cámara Nacional Electoral.
Aún así la rueda de la política -y el accionar de quienes son sus protagonistas- no se detiene. Más allá de restricciones vigentes, que por supuesto también son una valla para eventuales reuniones que pudieran planearse -no se pueden hacer más que de manera virtual-, y que evitan mejores condiciones para tratar de llegar a acuerdos mínimos, los dirigentes se mueven. Más bien en silencio, sin estridencias, como sabiendo que no son momentos para levantar la voz.
Aunque es verdad que de todos modos hay expresiones de grupos minoritarios -repudiables por cierto- que realizan sus manifestaciones anticuarentena y/o antivacuna, que muestran una agresividad y un tufillo antidemocrático que no pueden dejar de tenerse en cuenta.

 

Hora de posicionarse.
Pero más allá del contexto condicionante, los políticos son políticos y de alguna manera se las ingenian para ir dejando su mensaje intentando posicionarse hacia lo que viene. Que no son otras que las legislativas de medio término, y las exigidas PASO, que deben llevarse a cabo semanas antes.
El cronograma electoral fijado por la Cámara Nacional Electoral estableció hace algunos días una postergación, que llevó las PASO del 8 de agosto al 12 de septiembre, y las generales del 24 de octubre al 14 de noviembre. Esa modificación implica también correr otras dos fechas importantes: así el día para anotar alianzas se estableció para el 14 de julio; y la fecha para la presentación de listas de precandidatos a la medianoche del 24 de julio.
Es decir queda para ir dándole forma a las candidaturas apenas un mes y medio, o poquito más.

 

¿No es momento?
Ya se habló en esta columna de lo que más o menos se piensa en el Justicialismo provincial, en cuanto a la conformación de fórmula. Esto es que Carlos Verna -si él mismo no decidiera lo contrario en algún momento- encabezaría acompañado de María Luz Alonso. Aunque todavía faltan otros nombres para darle forma definitiva a lo que propone el Frente de Todos en nuestra provincia.
Del radicalismo también se escribió, y de los posibles candidatos que explícitamente ratificaron sus pretensiones.
Decíamos antes que los dirigentes tratan de no hacer olas, y en general cuando se los consulta se manifiestan más o menos de la misma manera, utilizando una frase casi de clisé: «No es momento de candidaturas… hoy la preocupación es otra».

 

Con prudencia.
Y si bien esas palabras encierran toda una verdad en cuanto a las prioridades -que por supuesto no se pueden discutir-, se sabe que los que tienen aspiraciones deben ir adoptando posiciones.
Resultaba gracioso -en tiempos más benévolos para todos- leer, o escuchar en alguna nota periodística a un político diciendo que «un grupo de gente» estaba impulsando su candidatura, cuando todos conocemos que lo primero es lo primero: él mismo tenía intenciones, y por allí algún adlátere -o varios- salían a hacer circular su nombre.
Hoy esas declaraciones brillan por su ausencia, y entonces de manera más o menos disimulada el hombre o mujer que quiera postularse tiene que ir dando algunas señales. Por ejemplo que aparezca algún pasacalle con su nombre, o que de pronto algunos «periodistas» empiecen a mostrarlo un poco más en sus portales, o en determinados sitios.

 

Se asomó Ardohain.
En estos días -y desde hace varias semanas- se pudo ver una cartelería que simplemente muestra un nombre: «Martín Ardohain». Nada más que eso. ¿No despierta curiosidad? Cabe suponer que algún cronista más o menos avisado de lo que está pasando se podría plantear el interrogante. Esto es si esos pasacalles tienen que ver con lo que viene electoralmente. Y no tenga ninguna duda el lector.
Y no es que esté ni bien ni mal que el diputado provincial macrista se haga notar, al menos de esa mínima manera. Si aquella es su intención, cabe reconocer, habría sido por lo menos prudente.

 

Dentro del macrismo.
¿Qué está pasando en el macrismo provincial y qué se está pensando de cara a las legislativas nacionales?
Se advierten algunas diferencias con aquellos primeros tiempos en que la figura del «Colo» Mac Allister resultaba catalizadora -aunque algunos dentro de su propio partido lo cuestionaban por lo que entendían era una conducción omnipresente-; y a partir de su alejamiento asomaron otros referentes. Y también aparecieron las diferencias y por cierto no se observa alguien que lidere a todos.

 

Quiénes son.
Por un lado se le reconoce al diputado nacional Martín Maquieyra cierta preeminencia -precisamente a partir del cargo que ocupa en el Congreso-, pero después hay otros grupos que piensan de manera distinta entre ellos en cuanto al manejo partidario. Está lo que se puede llamar el oficialismo, encarnado por Marita Mac Allister, Martín Ardohain, Laura Trapaglia, José Luis Orozco y Josefina Díaz, entre otros. Por otro lado los de «la Asamblea», como se los llama, donde están Oscar Logioio, el ex diputado provincial Maxiliano Aliaga, Osvaldo Campanari, Adriana Leher y Guillermo Pérez.
En lo que denominan como «Interacción pampeana» se juntan el ex intendente de Realicó y ex diputado provincial Darío Casado, Omar Cayre, Luis Bertone, Gustavo Pérez, Yésica Moreno y Fernando Gauna Rubio. En este espacio hay integrantes -al menos algunos- que si bien se reconocen macristas, al mirar hacia el orden nacional ven con buenos ojos de cara al futuro a María Eugenia Vidal y no al ex presidente.
Ahora bien. Este es el panorama en el PRO, pero hay que ver qué quieren sus socios minoritarios: el Mofepa y el MID.

 

Maquieyra para Senador.
Si se habla de posibles candidatos para las legislativas, todo indicaría que el nombre de Martín Maquieyra casi no se discute, y podría ser la carta para ir por la Senaduría. Esa postulación en el PRO no hallaría contra. El piquense, además, no se referencia con ninguno de los otros sectores y más bien los sobrevuela apelando a un discurso de unidad. Está convencido también que Cambiemos debe seguir para tener posibilidades electorales ante un fuerte justicialismo provincial. «Empecemos por hacer el frente, y después veremos si conseguimos una lista de unidad», dice al referirse a los radicales aún sin mencionarlos. Sabe no obstante que esa negociación será difícil, y que hasta es probable haya que definirlas en las PASO.

 

Otros nombres.
¿Pero hay otros que se animen a asomarse con la intención de ser postulantes? Y podría decirse que sí, que aquel cartel mencionando a Ardohain no es casualidad, y que el legislador quiere estar en la consideración cuando se hable de la diputación nacional.
Y si esto es así es seguro que Darío Casado y los suyos van a armar lista para enfrentarlo.
Como se ve un intríngulis que está bien lejos de resolverse, y que promete hacer ruido dentro del macrismo lugareño.
Además no se puede dejar de pensar en el rol que jugarán las mujeres que, sí o sí, deberán ocupar lugares en las listas, y también de los jóvenes que querrán ser escuchados.

 

Las damas del PRO.
Si hay que mencionar a mujeres no se puede eludir nombrar a Marita Mac Allister -actual presidenta del Tribunal de Cuentas-, que si bien tiene peso partidario no parece tener ninguna intención de convertirse en candidata. ¿O sí? En política nunca es fácil acertarlo todo, eso está claro.
Adriana Leher, Josefina Díaz, María Laura Trapaglia son otras mujeres referentes del espacio, aunque no se deja de mencionar a Brenda Alonso y Adriana García.
En pocos días habrá que avanzar con posibles candidatos. En principio se podría afirmar que hay dos Martín anotados: Maquieyra y Ardohain. ¿Candidatos a senador y a diputado nacional?
El tiempo va a empezar a apremiar y deberán venir las definiciones. Ya se verá.

 

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