Catastrófico viaje de egresados que dejó a 75 chicos varados
Un grupo de 75 estudiantes secundarios de San Martín de los Andes, Bariloche, Esquel y El Bolsón hace cuatro días que se encuentran varados en Córdoba después de varias cancelaciones de vuelos. Los padres y los familiares de los chicos y las chicas que viajaron a Camboriú, Brasil, denunciaron el incumplimiento del contrato con la empresa F2 Travel Dreams.
Las familias indicaron que los estudiantes sufrieron una serie de incumplimientos por parte de la empresa y muchas situaciones de desprotección durante el viaje de egresados. La situación, que afecta a un contingente de jóvenes de las provincias de Neuquén y de Río Negro, mantiene a los estudiantes varados en Villa Carlos Paz que están a la espera de un vuelo de regreso para poder reencontrarse con sus familias.
El malestar que mantiene en vilo a los padres de los chicos y las chicas radica en el incumplimiento de los compromisos que asumió la empresa como promesa de venta del servicio. Desde el medio Realidad sanmartinense indicaron que a los chicos se les había dicho que no necesitaban llevarse plata porque tenían todo incluido. Uno de los padres de los damnificados explicó que no solo no se cumplió esa premisa sino que los alumnos tuvieron que costear comidas debido a la falta de previsión de la firma liderada por Germán Frers.
Lo que tenía que ser una de las experiencias más increíbles para esos jóvenes que cerraron una gran etapa de sus vidas se convirtió en un escenario de mucha preocupación, angustia, incertidumbre y una larga, larga espera. Lo más preocupante lo vivieron durante la estadía en Brasil. En el país vecino, sufrieron altas temperaturas y la falta de agua potable, en ese contexto la empresa racionó el agua mineral, es decir, destinaba una botella de medio litro por alumno durante el almuerzo y otra en la cena. Muchos jóvenes, entre la deshidratación y la sed, terminaron consumiendo agua no apta para el consumo y desarrollaron cuadros de fiebre y descompostura. "Muchos tuvieron que irse al hospital; algunos en muy mal estado, que no podían ni caminar", relataron las familias.
El contrato estipulaba asistencia médica permanente, pero no garantizaron en el momento necesario. Uno de los casos puntuales fue el de una estudiante que tuvo más de 38 grados de fiebre y la hicieron esperar desde las 10 de la mañana hasta las 21 horas para ser atendida. Los pares de la joven denunciaron que recibió solo medicación básica. Asimismo, los padres de los estudiantes denunciaron en los diferentes medios locales que los coordinadores se encontraron desbordados por la situación y que los días que no tenían excursiones programadas los alumnos quedaban a la deriva y que se iban a la playa, solos, sin supervisión ni acompañamiento.
Por otro lado, desde Bache3000 indicaron que durante la estadía en Camboriú, los problemas eran graves y constantes. No solo en cuanto a la desprotección en las playas y el consumo de agua, sino también muchas de las excursiones programadas nunca se realizaron. Indicaron que la comida fue pésima, tanto en Brasil como ahora varados en Córdoba, pero lo más grave sucedió cuando una de las estudiantes sufrió un intento de abuso vinculado a alguien de la organización del viaje. Lo que debería haber derivado en una respuesta inmediata y protocolos de protección, fue minimizado e ignorado por los responsables.
El regreso de los estudiantes se tendría que haber concretado el 31 de diciembre y que los jóvenes pasaran el año nuevo en sus casas, con sus familias. Pero no sucedió. Después de viajar en en micro desde Camboriú hasta Córdoba la empresa informó que debían reprogramar el vuelo por sobreventa de pasajes de la aerolínea Flybondi.
“La experiencia fue muy mala. Una impotencia enorme porque estábamos lejos y no teníamos comunicación con la empresa. Todo lo que sabíamos era por los chicos”, indicó uno de los padres en un de Canal 7. Cuando los chicos llegaron a Brasil comenzaron los problemas, “no tenían habitaciones listas, algunos chicos durmieron en sillones de otras habitaciones. Muchas de las cosas prometidas nunca se cumplieron”.
Laura, una mamá, informó en La Mañana de Neuquén: “Como madre es una agonía. No quiero que ningún padre pase por esto. Pagamos costos altísimos para que puedan volver y pasar Año Nuevo con nosotros. Era lo único que queríamos”. Además agregó que la falta total de respuestas fue muy grave. “Escribimos a la empresa, a los coordinadores, a todos los números que teníamos. Nadie respondió. Solo pedíamos saber si había un vuelo, si nuestros hijos iban a volver”.
Por las cancelaciones sucesivas de Flybondi, los chicos esperan poder volver el sábado 3 para sus hogares. Lo que las familias contrataron como un viaje de egresados terminó siendo una pesadilla, incumplimientos y negligencias. Ahora, con los jóvenes varados en Córdoba, sin ropa limpia, varios enfermos y sin respuestas, las familias denuncian que sus hijos fueron abandonados dos veces: en Brasil y Córdoba. Piden respuestas, piden soluciones.
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