Bajo el mar
En la guerra de Malvinas participaron 1093 tripulantes que zarparon en el Crucero General Belgrano el 16 de abril de 1982. Uno de ellos fue Alberto, un joven pampeano de 19 años.
María Gabriela Selinger *
Alberto tenía 19 años cuando entró en la Marina. Lo habían sorteado en el 80 y entró a la colimba un año después, porque a los de La Pampa les tocó entrar en la marina un poco más tarde. Alberto era clase 1962. Estaba destinado a Base Naval Puerto Belgrano, en Punta Alta.
Mis padres lo conocían porque el padre de Alberto tenía un camión de reparto. Traían mercadería al negocio de mi papá. A veces Alberto acompañaba al padre. Yo no me acuerdo de él, pero mamá dice que era un chico muy educado, alto y de pelo rubio. Tenían parientes en Quemú Quemú, Alberto y su hermana iban desde Pico a visitar a su abuela en las vacaciones.
El 16 de abril de 1982, Alberto era uno de los 1093 tripulantes que zarparon en el Crucero General Belgrano rumbo a Malvinas.
Tiempo después nos enteramos que el submarino nuclear británico Conqueror atacó al crucero Belgrano y lo hundió. El 2 de mayo a las 16.02 el primer torpedo impactó cerca de la sala de máquinas y el comedor donde los tripulantes que no estaban de guardia merendaban mate cocido. Murieron 274 incluidos los dos civiles que atendían la cantina. El segundo torpedo impactó en la proa de la nave. Murieron en total 323 tripulantes. Cuatro pampeanos: Alberto de General Pico, Daniel de Telén, Hugo de Limay Mahuida y Jorge de Jacinto Arauz.
El 14 de junio de 1982 finalizó la Guerra de Malvinas pero el Estado argentino nunca notificó oficialmente a las familias de los muertos.
La familia de Alberto se comunicaba con él por cartas. En esa época no había internet, celulares y muy poca gente tenía teléfono fijo. Los padres estaban muy angustiados por no tener noticias del hijo. Sabían, como sabíamos todos por los diarios, que habían hundido al crucero Belgrano, y pensaban que Alberto estaría entre los que quedaron a la deriva en balsas y fueron rescatados en el mar. Creían que no habría escrito porque estaría herido. Cuando terminó la guerra lo buscaron por todas partes, fueron a la Base Puerto Belgrano donde estaba su regimiento, a los hospitales militares, incluso psiquiátricos, pero no estaba ni nadie le dio noticias de él. Mucho después nos enteramos que Alberto había muerto el mismo día que se hundió el barco. Pero los padres lo continuaron buscando, querían creer que su hijo estaba vivo mientras no los notificaran que había muerto. Por mucho tiempo siguieron pistas de dónde podía estar Alberto. Le escribían que habían visto a alguien parecido y ellos iban a verlo. A veces cuando se enteraban que encontraban algún hombre con amnesia viajaban para ver si era su hijo. La madre se enfermó, el padre ya no volvió a hacer repartos con el camión.
En la actualidad Alberto figura en la lista de Muertos del Crucero ARA General Belgrano, sepultado en Mar Argentino.
En el año 2003 una misión de National Geographic intentó rastrear los restos del Crucero general Belgrano. Pero no fue localizado y luego de dos semanas desistieron por las malas condiciones climáticas.
El lugar donde se encuentra hundido el buque con tres centenares de tripulantes fue declarado lugar histórico nacional y tumba de guerra.
* Colaboradora
Artículos relacionados
