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Sabado 17 de enero 2026

Una tienda del confort

Redacción 17/01/2026 - 00.00.hs

Desde diciembre pasado abrió sus puertas “Bichos Canastos”, un bazar y regalería en Toay donde se encuentra de todo y para todos los gustos. Celeste Ozán tiene un ADN emprendedor y en su amplio y coqueto local ofrece la mejor atención.

 

Unos hermosos almohadones o un poderoso parlante. Productos de blanquería, de bazar o de decoración. Regalería, adornos, sahumerios, vajilla. Entrar a la luminosa, espaciosa y confortable esquina de Roque Sáenz Peña y Moreno de Toay es ingresar a un mundo donde lo atractivo y original está a mano en cualquier estante. Un universo de posibilidades que, con el estilo de “Bichos Canastos”, abrió sus puertas para ofrecer otras opciones a la hora de buscar y elegir.

 

“Mis papás tuvieron supermercado toda la vida así que yo me crié en el comercio, ya desde chica trabajé con ellos y después entré a trabajar en la tienda Galver, en Santa Rosa. Ahí conocí a mi pareja y en 2016 renunciamos para abrir un negocio, una despensa”, cuenta Celeste Ozán, una toayense de 31 años que está al frente de ‘Bichos Canastos’, uno de los nuevos comercios que marcan la pauta del crecimiento que tuvo la localidad en los últimos años.

 

“Luego del trabajo con la despensa pude abrir un bazar, que era mi idea. Eso fue en 2021 cuando alquilé un container y lo ubiqué como negocio al lado de mi casa. Lo tuve tres años y cuando falleció mi mamá se me fueron las ganas, el incentivo. En ese momento se cerró y me quedó un montón de mercadería, de muebles. Hice un liquidación pero igual me quedaron muchas cosas, y en julio del año pasado recobré las ganas de abrir, sobre todo porque vi que no había un negocio así en Toay, así que el 6 de diciembre pasado pudimos inaugurar”, detalló Celeste a LA ARENA en el local en el que trabaja junto a su prima Claudia de lunes a sábado tanto por la mañana como por la tarde.

 

“Acá encontrás de todo: muebles de pino, blanquería, bazar, juguetes, regalería. Es tipo un free shop y por ejemplo los sábados estamos hasta las 21.30, porque si tenés que comprar algo a último momento lo vas a poder llevar”, resaltó Celeste, pareja de Marcos Alvarez (a quien conoció en Galver cuando eran compañeros de trabajo) y madre de Valentino (9), Benjamín (8) y Vicente (3).

 

-¿Por qué el nombre de Bichos Canastos?

 

- Eso surgió porque mi mamá le decía bichos canastos a mis hijos. Antes de abrir el bazar mi idea era poner un salón de eventos infantiles, pero cuando hice las cuentas necesitaba una millonada de plata así que desistí. Cuando ya ideamos este negocio hacía poco que había fallecido mi mamá (Nora) y a la hora de pensar un nombre se me vino a la cabeza bichos canastos. Junto a Sabrina, de Sasá Diseños, fuimos buscando distintos diseños hasta que encontramos el que tengo, que me encantó porque representa mucho para mí porque si yo soy emprendedora es por ella, por mi mamá. La vi desde siempre detrás de un mostrador, toda la vida en el negocio y por eso es relevante para mí el nombre de este proyecto.

 

Otra característica que llama la atención del local de bazar y decoración son los videos que suben a las redes sociales, una forma de atraer a la clientela en base a creatividad y humor.

 

“Hoy las redes son claves, si tenés un negocio o un emprendimiento de lo que sea tenés que estar en las redes, pero no sólo estar sino generar contenidos, cosas. Nosotros en algunos videos llegamos a tener 30 mil visualizaciones, entonces te ven por todos lados y eso es fundamental”, resaltó Celeste, que también es testigo directa del crecimiento de Toay.

 

“Es notable cómo se expandió y la cantidad de comercios que se abrieron en el último tiempo. Viene mucha gente de la zona de quintas y la gran ventaja que tiene acá respecto a Santa Rosa es que estacionan en la puerta. Hay lugar y tranquilidad, porque además más allá de lo que se expandió, Toay aún conserva ese espíritu de pueblo que es tan lindo”.

 

Ventas y tarjetas.

 

Si bien el local abrió sus puertas a inicios de diciembre, un mes clave para las ventas, la situación económica actual impone desafíos diarios para mantener a flote un comercio o cualquier emprendimiento.

 

“Hay una situación muy complicada, y enero es fatal para un negocio. En diciembre se vendió bien pero muy lejos de lo que podía ser. Tengo mucha experiencia en comercios y siempre en diciembre era terrible lo que se vendía, incluso siempre se sumaba personal porque no dabas a basto. Se vendía tres veces más pero ahora no sucedió nada de eso, está todo muy parado. Yo puse hasta 20 cuotas con tarjetas, las promos del Banco Pampa, pero lo que pasa es que la gente no usa las tarjetas, las tiene re contra cargadas entonces es complicado. Las ventas en efectivo tienen un 20 por ciento de descuento, que es un montón, y la gente paga con efectivo o por transferencia”, señaló Celeste, que además es dueña de un kiosco céntrico en Santa Rosa.

 

“En el kiosco tengo dos empleados, acá en el bazar trabaja mi prima, y en Toay mi familia es muy conocida entonces mucha gente me conoce, y es incontable la cantidad de mensajes que recibo por día, ni hablar por semana, de gente que me pregunta sino tengo trabajo para dar. Y a mí, realmente, si hay algo que me hace feliz es darle una oportunidad a la gente, que pueda tener su lugar y ganarse su sustento a través del trabajo. Lamentablemente hoy la situación es muy compleja y no se puede hacer demasiado, ojalá se pueda cambiar pronto porque sería beneficioso para todos”.

 

Celeste tiene una energía acorde a su edad. Sabe que es “su momento” y por eso hace todo lo posible para cumplir sus objetivos. “Mi pareja es más grande que yo y siempre me dice que soy un terremoto, que no paro nunca, pero a mí me mueve esto, generar cosas, ser emprendedora y pensar también en el futuro, en dejarle algo a mis hijos porque nunca sabés qué puede pasar. Pero sí, es mi motor meterle para adelante con todo lo que emprendo”. Como esa esquina en que cada rincón ofrece un espacio de disfrute y de confort.

 

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