“Nadie preveía una tormenta así”
“Fue una tormenta severa, con alto poder destructivo. El tema es que se conforman muy rápido y no dan tiempo al aviso”, explicó la agrometeoróloga del INTA-Anguil, Laura Belmonte, respecto al fenómeno climático que se desató sobre Santa Rosa en la tarde del miércoles.
“Se llama tormenta severa, en este caso de las severas que se pueden registrar. La particularidad que tienen es que concentran un alto poder destructivo, como se pudo comprobar lamentablemente para Santa Rosa. Se conforman muy rápido y no dan tiempo al aviso, había probabilidades de una tormenta pero nadie preveía lo que sucedió”, dijo Belmonte en una entrevista por Radio Noticias.
“Se registraron vientos bajos, muy intensos, huracanados. Este tipo de tormentas siempre toca un área pequeña entonces no se tiene tanto registro, en este caso tocó a Santa Rosa. Se puede formar en 20 minutos, y si bien estaban dadas las condiciones, nadie imaginó que iba a llegar a ese nivel de severidad”, agregó la especialista.
Según Belmonte, los radares meteorológicos “también tienen errores” y recordó que desde hace meses no está en funcionamiento el radar de la Estación del INTA-Anguil. “Hace más de un año que no está en funcionamiento porque tuvo una rotura y la empresa que está a cargo tiene una gran dificultad para poder repararlo”, explicó.
Downburst.
A través de sus redes sociales, el meteorólogo Jeremías Baraldi comentó que el miércoles “se registró un evento de ráfaga descendente severa, asociado a una célula convectiva de alta reflectividad”.
“El fenómeno se produjo cuando una masa de aire frío y denso descendió violentamente desde la base de la nube cumulonimbus, impactando contra la superficie y expandiéndose en forma horizontal, generando vientos destructivos en línea recta, que incluso en estas situaciones pueden rondar entre los 100 a 140 kilómetros por hora, siendo incluso peor que un tornado, ya que los tornados producen daños muy locales y de otro tipo”, amplió.
Explicó que, en aproximadamente 12 minutos, cayeron entre 45 y 70 milímetros y las ráfagas de viento fueron superiores a los 110 kilómetros por hora. “Por la extensión de los daños observados, el evento podría clasificarse como microburst severo, aunque no se descarta análisis posterior para determinar si se trató de un macroburst localizado. A diferencia de un tornado, no se observaron patrones de rotación, sino dispersión radial de daños, característica típica de ráfagas descendentes”, desarrolló.
Recordó que estos eventos suceden en temporada alta de tormentas, y “en La Pampa son fenómenos esperables. Cada temporada de tormentas deja afectada de forma grave a varias localidades pampeanas o de la región, esta vez le tocó a Santa Rosa”.
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