Donde hoy el turismo es motor, hace miles de años la vida tenía otro sentido
Las luces de neón, los teatros de revistas, los edificios lujosos, las casas en las laderas de las sierras con vistas panorámicas, los balnearios atestados de turistas no siempre estuvieron allí. Hubo una época lejana en que la vida era distinta y con mayor empatía hacia la naturaleza.
Por suerte, ese pasado siempre se puede volver a descubrir a partir del trabajo científico. Es lo que se viene haciendo al sur del Valle de Punilla en el sitio arqueológico Huaicondo, que está ubicado dentro del ejido de Villa Carlos Paz, provincia de Córdoba.
Una excavación llevada adelante por Gisela Sario, Macarena Nadia Traktman y Florencia Costantino, investigadoras del Conicet halló diversos objetos y rastros que dan cuenta de una forma de vida que era muy distinta a la que conocemos actualmente.
Según el trabajo de estas tres antropólogas, titulado “Huaycondo: Espacios domésticos y prácticas tecnológicas en el Holoceno Tardía Final”, en uno de los sectores encontraron material cerámico y lítico que fue analizado de manera morfológica y estilística. “Se llevaron a cabo actividades de talla, uso y descarte de instrumentos líticos, y de manufactura y consumo de recipientes cerámicos y otros objetos producidos en arcilla, asociados a un nivel de compactación del sedimento”, precisa el documento científico.
En otra zona del sitio, concluyeron que había un espacio techado debido a que hallaron “orificios que se vinculan con la colocación de postes y un nivel de compactación del sedimento”. En tanto que en un tercer sector “no se identificó un nivel de compactación definido, por lo que habría que continuar los trabajos”.
El resumen del paper indica que “en los tres sectores del sitio se obtuvieron fechados radiocarbónicos pertenecientes a ocupaciones humanas del Holoceno tardío final (ca. 1000-360 AP). Estos espacios domésticos, vinculados a diversas tareas de manufactura, procesamiento, consumo, uso y descarte de productos cerámicos, líticos, faunísticos y vegetales, constituyen formas de reproducción social con vínculos comunitarios locales y extra-regionales”.
Una nota de El Diario de Carlos Paz informó que el Holoceno Tardía es el periodo donde se consolidó la forma de vida de las comunidades indígenas que habitaron esa zona serrana. Asimismo, la primera información fehaciente sobre Huaycondo fue hecha por un sacerdote franciscano, de apellido Marechal, que definió al lugar como “un lugar distante de la capilla de San Antonio como una legua hacia el Oeste, es una gran hondonada habitada en otros tiempos por indígenas, hay conanas, morteros y fragmentos de tiestos”.
Los distintos estudios sostienen que el antiguo asentamiento iba desde Pampa de Achala, en la zona alta de las nacientes de las subcuencas del río Icho Cruz, hasta la zona baja de la cuenca del río San Antonio y la desembocadura en el lago San Roque, que es el centro de referencia de Carlos Paz en la actualidad. Huaycondo se ubicaría, según especialistas, a unos 500 metros del río Icho Cruz.
La publicación del sitio periodístico citado agrega que el modo de vida de las comunidades que vivieron en esa zona era de “economía mixta” y que los registros de que hubo un sector techado da muestras de que se trataba de grupos sedentarios.
Las vasijas halladas en Huaycondo dejan ver un estilo cultural propio y técnicas de cocción avanzadas, mientras que las puntas de proyectil y los morteros infieren que los antiguos pobladores se dedicaban a la caza y a la recolección de frutos nativos. El análisis etnobotánico demostró que eran comunidades que poseían un alto conocimiento de la flora local y que su dieta diaria incluía frutos y semillas
Este medio puntualizó que investigaciones similares se vienen realizando desde comienzos del siglo XX, a partir de las bajantes que experimenta el lago San Roque y sus ríos afluentes. “En los últimos años, se obtuvieron resultados de estudios sobre tecnologías cerámicas, líticas, óseas, malacológicas y arqueometalúrgicas. Así ocurrió en el Alero Tala Huasi con ocupaciones prehispánicas hasta el período colonial temprano. En tanto, en la zona de La Quinta, se descubrió un alero cuyo registro material asociado indica un carácter residencial vinculado a campos de cultivo y también se encontraron restos humanos”, ejemplifica la nota del diario local.
Asimismo, el artículo informa que el sitio arqueológico Huaycondo fue declarado como “zona roja”, por lo cual cualquier intervención que se quiera realizar en sus adyacencias debe ser bajo estrictos protocolos.
El sector está dentro del nuevo ejido de Villa Carlos Paz, entonces el avance de la construcción de viviendas, calles y servicios básicos pueden producir daños irreparables en los yacimientos que aún no han sido descubiertos.
“El desafío es lograr un equilibrio. No se trata de detener el crecimiento de la ciudad, sino de garantizar que cada movimiento de suelo sea supervisado para no destruir páginas enteras de nuestra historia que aún no han sido leídas”, explicaron desde el Conicet.
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