Cremaciones: una iglesia promueve un cinerario
Martes 20 de febrero 2024

Cremaciones: una iglesia promueve un cinerario

Redacción 02/12/2023 - 00.38.hs

En los últimos años se han multiplicado en las diócesis del mundo los cinerarios en las iglesias. Este fenómeno, visto con perplejidad por muchos y con gratitud por otros, invita a reflexionar sobre la importancia de la inhumación, de la cremación –aceptada por las Iglesias católicas- y el paso siguiente que tantas confusiones ha generado. En noviembre de 2019, la capilla Jesús Divina Misericordia de Santa Rosa, creó su propio cinerario –el único en La Pampa- y el diácono José Casullo explicó a LA ARENA cómo es su funcionamiento.

 

Primero es importante explicar qué es un cinerario y hacer un poco de historia… Un cinerario es un lugar preparado para sepultar los restos mortales cremados, habitualmente conocidos como “cenizas” de los difuntos. Existen cinerarios donde se dejan las urnas, cada una por separado, y otros en los cuales se “vuelcan” las cenizas todas juntas.

 

Pero, ¿la Iglesia acepta la cremación? ¿No estaba prohibido? Sí, la Iglesia prohibía la cremación, pero luego la permitió. En 1963, a través de una instrucción del Santo Oficio, la Iglesia Católica levantó esta prohibición. El Canon 1176 del Código de Derecho Canónico (la vigente Ley de la Iglesia) establece que “la Iglesia aconseja vivamente que se conserve la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos; sin embargo, no prohíbe la cremación, a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina Cristiana”.

 

Es importante recordar que las personas católicas creen que fueron creados a imagen y semejanza de Dios. Así como el cuerpo debe tratarse con respeto en vida, debe ser tratado con igual respeto en la muerte, y por ello se prohibía la cremación. De igual manera, las cenizas de los difuntos deben ser tratados con el mismo respeto dado al cuerpo antes de la cremación.

 

Sin embargo, “no es coherente con la fe católica” esparcir las cenizas en el agua, tierra o aire, ni dejarlas en el hogar o dividir entre familiares. Los restos mortales cremados deben ser enterrados o sepultados, ya sea en un nuevo sepulcro o nicho, junto a otros cuerpos de difuntos en un cementerio o en un cinerario.

 

Única en la provincia.

 

La capilla Jesús Divina Misericordia de Santa Rosa, ubicada en Garay Vivas al 2300, es la única Iglesia en La Pampa que cuenta con un cinerario para que las familias de la provincia depositen los restos de sus familiares en un lugar sagrado. Fue inaugurado el 2 de noviembre de 2019 y, según contó el diácono José Casullo, “así como nuestros abuelos compraban un terrenito en el cementerio o un nicho, pero cómo van a comprar un nicho es lo que dicen en la actualidad. ¿Dónde queremos estar el día de mañana? Nos preguntamos y en la comunidad decidimos tener nuestro propio cinerario en la parroquia”.

 

“Ahora podemos dejar dicho a nuestra familia qué queremos el día que nos toque partir: que queremos estar acá. Es algo muy lindo desde lo espiritual porque nosotros creemos en la resurrección, entonces rezamos nosotros por nuestros difuntos y nuestros difuntos por nosotros”, explicó.

 

“Estamos de paso en esta vida y lo que nos hace pasarla contentos es que creemos que más allá de la muerte tenemos vida y que nos vamos a volver a encontrar. Es muy lindo ver a nuestros seres queridos que parten cómo nos guían y dan luz. En los momentos difíciles podemos pedirles que intercedan por las necesidades que vamos teniendo”, agregó.

 

Los primeros cinerarios de las iglesias funcionaban dentro de la institución, pero muchas otras –como Divina Misericordia- cuenta también con una parte externa. “En el interior se realiza la oración espiritual, se ingresan las cenizas por un tubo y se depositan en un tanque de agua. Todas las cenizas están depositadas en el mismo lugar”, indicó. En el exterior, el tanque está cubierto por un cantero lleno de plantas que “cumple el rol de un cementerio”.

 

El patio cuenta con tres bancos para que las familias puedan tomarse todo el tiempo necesario para acompañar a sus difuntos, pedir ayuda o agradecer la intervención. “La gente viene, reza, puede tomar unos mates o quedarse en silencio”, acotó el diácono.

 

Lugar santo.

 

Casullo reiteró que “la Iglesia está de acuerdo con la cremación”, pero “sugiere que los cuerpos se tengan en un lugar santo. Por eso existen los cementerios y ahora los cinerarios”. El referente de Divina Misericordia dijo que “no es conveniente tener las cenizas en la casa, porque nosotros no tendríamos un féretro. No está bien, no es normal. Hay que darles descanso”.

 

“Además las personas tienen necesidad de saber dónde está el cuerpo. A veces las personas mueren y tiran sus cenizas debajo de un caldén, en el río o mar donde iba a pescar, pero la vida sigue y cuando pregunten por esa persona, ¿qué van a decir, que la tiraron al mar? Es muy distinto tener un espacio físico”, explicó y agregó: “El cuerpo es templo del Espíritu Santo, sea en el cajón o en ceniza, es donde habita Dios y por eso la Iglesia siempre sugiere darle sepultura”.

 

Las personas que decidan llevar las cenizas al cinerario deberán “realizar un aporte voluntario por única vez, después ya no se tienen que preocupar por pagar. Cada vez vamos menos a los cementerios y esto es un lugar santo, que está en condiciones, limpio y se puede visitar”. Casullo contó que tienen proyectado realizar otro cinerario o agrandar el ya construido. “Tenemos una capacidad para 200 personas más o menos y ya tenemos 70”, contó.

 

Una gran comunidad barrial.

 

La capilla Jesús Divina Misericordia es una de las iglesias construidas recientemente en la ciudad, o hace pocos años… El diácono José Casullo contó que, “por una demanda de la comunidad de la zona”, la Iglesia comenzó a levantarse en 1996 con la intervención de la arquitecta Marta Rivero de Toledo y una gran ayuda de vecinos y vecinas que acercaron donaciones. Recién en 2005 lograron colocar el icónico techo y en 2015 terminaron la construcción.

 

“Esta capilla abarca desde la calle Tierno hasta el barrio Escondido y también los barrios que están detrás de la Circunvalación. Tenemos aulas para catequesis, grupos de oración, scout, tenemos mucha actividad. También vamos a los barrios Néstor Kirchner, Esperanza, Ara San Juan, en casas de familias se reúnen varios chicos y chicas y damos catequesis”, relató.

 

“Trabajamos muy bien, tenemos un grupo lindo. El 26, 27 y 28 de diciembre vamos a misionar a Toay durante tres días. Es una actividad muy linda”, contó y por último recordó que el párroco es David Aguirre.

 

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