Tensa situación en Sudamérica

Redaccion 29/05/2021 - 21.08.hs

A pesar de las campañas de vacunación y las distintas medidas ensayadas por los gobiernos, la crisis sanitaria continúa agravándose en el Cono Sur, donde las altas cifras de contagios están haciendo colapsar los sistemas hospitalarios. «Brasil, Uruguay y Argentina volvieron a registrar un aumento de casos que pone en riesgo varias semanas de progreso», alertó la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, al evaluar un «aumento drástico» de casos y muertes en Bolivia. También lamentó que «pese a la suba de infecciones muchas personas y lugares ya no adhieren a las medidas sanitarias».

 

A lo Bolsonaro.
Ajeno a este contexto, el presidente de Brasil amenazó con sacar el Ejército a las calles para desarticular las cuarentenas impuestas por gobernadores e intendentes. Mientras tanto, Brasil mantiene un promedio semanal de 65 mil contagios diarios, acumula casi 459.000 muertes por Covid y acaba de confirmar el sexto contagio con la variante india.
El ultraderechista Jair bolsonaro enfrenta una profunda crisis política y de popularidad, asediado en el Senado por una investigación sobre su gestión de la pandemia y con encuestas que ya lo ubican perdedor en 2022 ante el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Un 9,8% de la población brasileña ya está completamente vacunada con alguno de los fármacos aprobados (Coronavac Johnson & Johnson, Pfizer, Astra Zeneca).

 

Al límite.
También Chile se muestra a las puertas de un nuevo colapso, según la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (Sochimi), que informó una ocupación de camas de terapia intensiva cercana al 95% en todo el país. El vecino trasandino acumula más de 1,3 millones de casos y casi 30 mil fallecidos.
El ministro de Salud, Enrique Paris, lamentó el incremento de casos, pero explicó que la vacunación avanza y están reforzando centros de vacunación para alcanzar a más personas. Chile vacunó hasta el momento a unos 9,7 millones de personas, casi la mitad de la población.
En Uruguay ya hay un 47% de la población con al menos una dosis de Sinovac, Pfizer o AstraZeneca, y un 28% con las dos. Sin embargo, el virus no da tregua y esta semana registró nuevo récord de contagios con más de 4.500 casos diarios. Además, con más de 4.000 fallecidos, resulta el país sudamericano con más muertos por el virus, en relación a su población, de 3,5 millones de habitantes. Uruguay nunca recurrió a un confinamiento total.Especialistas y sindicatos de docentes reclamaron al gobierno que decrete confinamientos, pero el presidente Luis Lacalle Pou no ha adoptado medidas, hasta ahora.
También en Paraguay (7,4 millones de habitantes) el ministro de Salud, Julio Borba, rechazó volver a un confinamiento estricto. En los últimos días, el país registró más de 100 muertes por día y desde el inicio de la pandemia acumula 340.000 contagios, con cerca de 8.600 fallecidos.
Finalmente Bolivia, que acumula un promedio de 3 mil contagios y 100 muertes diarias, aceleró su inmunización hasta incluir a mayores de 40 años y choferes del transporte público. Más de un millón de bolivianos recibieron la primera dosis, pero los casos siguen creciendo y en varias regiones.

 

Marchas en Brasil.

 

Decenas de miles de brasileños salieron a las calles para repudiar la pésima gestión del presidente Jair Bolsonaro, y exigir una estrategia nacional de contención y mayor celeridad a la vacunación. «Fuera Bolsonaro», «Bolsonaro genocida» y «Vacunas ya» fueron algunas de las consignas formuladas en Río de Janeiro, Brasilia, Bahía, Minas Gerais y Pernambuco, según la agencia AFP.
La jornada fue convocada por sindicatos, organizaciones de izquierda y movimientos sociales, y se replicó en todos los estados y al menos 135 ciudades a lo largo del día. Los organizadores pedían respetar el uso de tapabocas y distanciamiento mínimo y en Río de Janeiro había personas disribuyendo alcohol.
En Recife, Pernambuco, la policía militar reprimió a manifestantes con gases lacrimógenos, y en otras ciudades fueron desplegados cientos de efectivos. En Río, Salvador y Brasilia, reclamos fueron acelerar la campaña de vacunación, repetir las ayudas directas por la situación excepcional y revalorizar la educación y salud públicas.
En distintas ciudades se reiteraban las referencias a graves denuncias formuladas contra Bolsonaro en el Senado, como el retraso en la vacunación por su rechazo a una vacuna china, mientras priorizaba y distribuía medicamentos no aprobados para el coronavirus en lugar de aportar oxígeno medicinal o camas a estados cuyos sistemas hospitalarios colapsaban.
Las protestas también fueron una respuesta a las movilizaciones promovidas por el presidente para rechazar las cuarentenas y medidas preventivas impulsadas por gobernadores, alcaldes y expertos científicos.
(Télam)

 


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