«UK Cocina saludable», una opción diferente

Redaccion 08/02/2020 - 05.30.hs

Las hermanas Martina y Melisa Onischuk unieron su pasión por la gastronomía y abrieron «UK Cocina saludable», una rotisería donde las hamburguesas, las picadas o los sándwiches son hechos con vegetales y comida natural. Una apuesta distinta que suma adeptos cada día.

 

«Che, ¿hacemos una picada?». Cuando se escucha la clásica propuesta, la gran mayoría ya tiene incorporados los platitos con abundancia y variedad de fiambres, chorizos y salames, quesos clásicos junto a papas fritas, chizitos y maníes. Pero una picada también puede incluir bastoncitos de zanahoria rebozados, papas y batatas, queso de castañas de cajú, queso de girasol, pan integral vegano, almendras, nueces, tomates cherry y frutos secos según una de las propuestas incluidas en la carta de «UK Cocina saludable», una rotisería que ya desde su nombre planta bandera sobre una propuesta distinta en una ciudad que también tiene otra demanda a la hora de sentarse a la mesa con el mantel y los cubiertos listos.

 

«Nuestro concepto es no tener comida envasada, que no tenga conservantes, que sea fresca. Salimos de la cocina y explicamos lo que hacemos, la gente pregunta y se interesa. Ese es el concepto que nos planteamos a la hora de abrir el local y la verdad que la respuesta nos sorprendió», cuentan las creadoras de «UK», las hermanas Martina (29) y Melisa (23) Onischuk que después de emprender cada una sus caminos encontraron en la gastronomía otro motivo para unirse y poner en marcha un emprendimiento cuyo nombre salió de las dos últimas letras de su apellido.

 

«Cuando terminé el secundario empecé algunas carreras en Santa Rosa pero dejé, y me fui a Buenos Aires a estudiar Diseño de Indumentaria. Hice dos años y me iba muy bien, pero me gustaba la cocina, me tiraba eso, así que un día se los planteé a mis viejos y casi me matan», se ríe Martina al recordar el sinuoso camino hacia el siempre tan ansiado diploma universitario. «Es normal que cuando terminás el colegio no estés segura de qué querés hacer, no es una decisión fácil, por suerte pude cambiar a tiempo y me propuse hacer Gastronomía al pie de la letra, eso era lo que me gustaba. Me anoté en una Escuela pública que depende del gobierno de Buenos Aires pero ahí entrás por sorteo. Por suerte ingresé y en tres años hice la Tecnicatura Superior en Gastronomía», resume Martina que, antes de recibirse, ya ejercía como jefa de cocina en un bar de plaza Serrano, en el barrio porteño de Palermo.

 

Melisa también tuvo un recorrido con cambios: comenzó Abogacía en la UNLPam hasta que se instaló en Córdoba y también eligió la tecnicatura gastronómica como camino a seguir. «Me recibí el año pasado y me fui un tiempo a California (Estados Unidos) para trabajar. Estuve en una casa de familia y ahí cocinaba todos los días», recordó sobre una buena alternativa para sumar experiencia y «abrir la cabeza» hacia otras posibilidades culinarias.

 

Reencuentro y proyecto

 

Martina regresó hace tres años a Santa Rosa, trabajó en el restaurante Pampa Roja y comenzó a dar clases en un instituto de gastronomía local. Hasta que llegó Melisa y la idea de «UK» comenzó a germinar. La rotisería de la avenida Luro, muy cerca de El Mate, ofrece tartas, hamburguesas veganas y también vegetarianas, sándwiches, picadas, además de productos de almacén que llegan desde distintos puntos del país y cuya elaboración no tiene procesos industrializados ni procesados.

 

«La idea de no usar carne no es porque no sea saludable -de hecho nosotras la consumimos- sino que nuestro proyecto fue apuntar a un público que hoy tiene otra demanda y que no incluye a la carne en su alimentación. Es cierto que hay almacenes donde podés comprar productos veganos y vegetarianos pero te los tenés que hacer vos, no hay una rotisería especializada para pedir un delivery con una tarta o una hamburguesa vegana. Para nosotras también es un desafío porque manejamos productos que requieren otra elaboración, pero la comida ofrece miles de oportunidades de exploración, de descubrimientos, y a eso apuntamos».

 

Conciencia

 

Las hermanas admiten que un eje que une a la familia es la comida. La abuela materna tuvo durante muchos años la fábrica de milanesas de soja «Eli» y a todos les gusta sentarse a comer algo bien elaborado, con recetas de sabor. «Hoy se da un cambio que lo hacen los jóvenes pero también la gente grande, y que es ver qué comemos: ¿es nutritivo, me hace bien, me alimenta? Hay conciencia frente al alimento. En nuestra provincia crecimos comiendo un churrasco, bifes, milanesas, asados, y a la hora del delivery no salíamos de la pizza, la empanada y el lomito. Pero hoy en muchas mesas se acompaña la carne con una gran cantidad y variedad de ensaladas, pasaron a ser prioridad, hay un cambio muy notorio en ese sentido y nosotras nos dirigimos hacia esa demanda».

 

En ese sentido, las hermanas a cargo de «UK» destacan que algunos hombres veganos van a un asado de amigos y se llevan una hamburguesa de portobello o de lentejas y las ponen a la parrilla. «En breve vamos a elaborar chorizos veganos también. A los panes de hamburguesas los hacemos nosotras, no tienen harina refinada, es puramente integral. Los sándwiches los elaboramos con un pan de oliva, integral, que tiene aceitunas adentro y queda exquisito. Las tartas las hacemos con salvado de avena y es llenador porque la masa tiene mucha fibra. Otra cosa es que hacemos jugos para el día, completamente naturales, pero se venden en el día. También incorporamos el pack de hamburguesas envasadas al vacío porque la idea es estirar la vida de los productos», resaltan sobre la amplia propuesta diaria.

 

La rotisería abrió hace un mes y la presencia en redes sociales y a través de los envíos a domicilio generó una gran atención. Y también hubo un impacto por tratarse de dos mujeres. «La gastronomía se relaciona a los hombres, sobre todo a la hora de hacerse cargo de la cocina y de la gente. Me pasó en Buenos Aires cuando estuve como jefa de cocina porque es habitual que los chef a cargo sean hombres. Todavía se ve como débiles a las mujeres para esos lugares y la verdad que eso, de a poco, también va cambiando. Cuando abrimos percibimos un impacto de la gente porque somos dos mujeres», resaltó Martina.

 

Es miércoles («el día de la semana donde más gente hay, es increíble la demanda», se sorprenden) y llega la hora de dejar la coqueta barra del local para pasar a la cocina y, codo a codo, preparar las ensaladas, las tartas, las hamburguesas, las papas, las picadas. Los colores se mezclan y los platos hacen crecer la tentación. Es la hora de comer. Es la hora de la cocina saludable.

 

' '

¿Querés recibir notificaciones de alertas?