Películas en streaming

Redacción Avances 13/06/2021 - 14.30.hs

Los últimos avances, sumados a la pandemia de COVID-19, hicieron aumentar notablemente la publicación de cine en plataformas de streaming. ¿Será esto el principio del fin del cine tradicional? Esperemos que no.

 

Tomás Villarreal D’Atri *

 

En los últimos años, el contenido audiovisual en formato streaming ha ido imponiéndose cada vez más en nuestra sociedad hasta el punto que hoy en día es parte de nuestra cotidianeidad y son cada vez más los usuarios que se suscriben a alguna plataforma de este tipo. Netflix fue una de las precursoras que innovó en esta modalidad de mirar series y películas; llegó a Latinoamérica y a nuestro país hace apenas 10 años. La pandemia de COVID-19 aceleró notablemente las suscripciones a esta plataforma y actualmente sobrepasan los 200 millones a nivel global. Pero el tema que me interesa analizar en esta nota no es de ninguna plataforma en específico, sino, de cómo a partir de la pandemia COVID-19 se aceleraron a una velocidad extrema los modos de ver películas desde el hogar y particularmente los estrenos de cine.
Los acontecimientos que sucedieron en el mundo, desde hace ya más de un año, afectaron gravemente a la industria cinematográfica. Por un lado, los estrenos que estaban programados tuvieron que posponerse innumerables veces, ya que no existía ningún panorama certero de cuando mejoraría la situación y las salas de cine podrían volver a abrir. Y por el otro, los rodajes que estaban programados para distintas series o películas también fueron reprogramados o se hicieron siguiendo protocolos y cuidados extremos.

 

Del cine, al streaming.
La realidad de las plataformas de streaming, como Netflix, Prime Video –la plataforma de Amazon que llegó hace pocos años al país–, fue totalmente distinta. Como dijimos al inicio, sus suscripciones aumentaron de forma descomunal, por una cuestión lógica, que es el mayor tiempo que pasábamos en nuestros hogares. Estos sitios ya venían produciendo películas originales, además de series, pero fue aquí donde las grandes empresas cinematográficas vieron la oportunidad de vender sus producciones, sin tener que esperar a que abrieran los cines en un futuro.
Unos años atrás, hubo mucha polémica entre los organizadores de premios de cine, como los Premios Oscar, sobre si se podían nominar películas originales de los servicios streaming, es decir, que no hayan sido estrenadas en las salas de cine. En la edición 2020 de estos premios, hubo películas nominadas, como El Irlandés e Historia de un Matrimonio, pero fue en la última edición de este año, donde por primera vez competían una mayoría de películas estrenadas en plataformas de este tipo. Fue el caso de Mank (Netflix), Judas and the Black Messiah (HBO), Sound Of Metal (Prime Video), El Juicio de los 7 de Chicago (Netflix), entre otras. Por lo tanto, podríamos asumir que de ahora en más las películas estrenadas de esta forma van a ser tomadas en cuenta en la mayoría de estas ceremonias populares.

 

En casa pero pagando.
Pero esto no fue lo único que cambió durante la pandemia. A fines del año pasado y principios del 2021, los cines fueron abriendo lentamente, siempre dentro de las regiones donde la situación del momento y las políticas locales se lo permitiesen. Algunas plataformas, como es el caso de Disney Plus (disponible en nuestro territorio desde el 2020), tomaron la decisión de estrenar grandes producciones de manera simultánea en su sitio web y en las salas de cine. Sin embargo, para poder mirar los estrenos, Disney cobrará un plus, además de la propia suscripción. Recién “liberan” totalmente las películas para sus usuarios unos 30 o 40 días después. Por otro lado, otras como HBO Max (que llegará a Latinoamérica a fines de junio), decidieron incluir las nuevas películas estrenadas sin pagar un costo adicional, solo que deberán pasar 35 días de haberse estrenado en los cines.
Estas medidas dieron mucho que hablar, generando algunas posturas extremas como por ejemplo, que esto provocará la muerte para el cine como lo conocemos ya que la gente preferirá ver las películas desde la comodidad de sus casas. Si bien es cierto que, empresas como HBO, confirmaron que esta modalidad la decidieron por el contexto actual, y que cuando la situación se normalice volverá a ser como antes, creo que estas innovaciones llegaron para quedarse, y una vez que el público se vaya acostumbrando a esto, no será fácil volver todo atrás. Estos cambios en la forma de ver contenido audiovisual ya se venían gestando en los años previos, pero la pandemia hizo que llegaran mucho más rápido.
El streaming supuso una revolución en las series y películas, es un poco inusual encontrar hoy en día gente que siga comprando películas o series en formato físico, ya sea DVD o Blu-ray; lo mismo pasó con la música, donde cada día hay más suscriptores a Spotify o YouTube, y ya no es tan común comprar CD’s físicos.
Estos contenidos se van adaptando y transformando según el contexto, las necesidades y las comodidades de los consumidores. No significa que será el fin para los músicos, actores, productores, etc. ni tampoco creo que lo sea para el cine. Si bien es posible que en el futuro disminuya la cantidad de gente que vaya al cine, seguirá habiendo muchos y muchas, y me incluyo, que preferiremos disfrutar una película en la gran pantalla. Supongo que las dos opciones (en cines y en streaming) estarán disponibles para muchos estrenos, y está bien que cada uno/a elija lo opción que prefiera. De hecho me parece bastante democrático que existan estas opciones, porque estos servicios terminan siendo mucho más baratos que ir al cine todas las semanas, o para las personas que por algún motivo no puedan ir presencialmente al cine.
Asimismo, creo que las salas de cine poseen una especie de atmósfera mágica cuando uno está sentado viendo algún estreno, acompañado de amigos, pareja o familia, y que es una experiencia muy distinta e irremplazable a ver lo mismo pero desde el hogar.

 

  • Colaborador
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